Piedra, papel o tijera


Visto está que tras el pobrísimo y vergonzoso nivel político mostrado hasta ahora por los cada vez menos candidatos a la Presidencia de la República, los electores tendremos que dar una vez más la cara por nuestra nación y ofrecer a los contendientes un ejemplo de madurez cívica y patriótica, aunque será complicado para ello, utilizar métodos de evaluación serios, formales, profundos y confiables para decidir el futuro de nuestra patria en este juego que llamamos democracia y que más parece batalla campal y donde los candidatos en sus respectivas estrategias han sacado por encima de las propuestas, sus mejores armas para desprestigiar a sus oponentes.

Y es que aunque el proceso de renovación gubernamental es constante y parece no tener fin, de entre las "ricas" y a la vez limitadas y pobres opciones serias para elegir en este juego, siempre, sea cual sea la elección, es el elector, el que sale perdiendo mientras los organizadores, operadores y participantes del mismo, desde una posición privilegiada, casi considerándose "semi-Dioses", se pasan la honestidad, el honor, la moral, los principios y valores, además de las leyes, por el arco de triunfo y sin exponerse a perder gran cosa, siempre terminan ganando.

Y es que llámese gobierno, autoridad o instituciones, partidos políticos, candidatos partidistas y falsos independientes disfrazados de ocurrentes ciudadanos "mocha-manos", (así, de manera general y sin señalar a alguno en especial), son en nuestra nación, los que menos padecen de las carencias del hambre, la miseria, el desabasto, la inseguridad y la pobreza, pues desde sus privilegiadas posiciones de este juego, a través de sus abultados presupuestos, prerrogativas, donaciones y en algunos casos, hasta presuntos desvíos y apoyos fantasmas, les ha llegado a su milpita la "justicia social" que les ha obsequiado la seguridad a sus estilos y de paso, los ha exentado de las carencias en los caminos de su andar.

Pero la realidad de nuestra democracia, que se transforma en un juego de pluralismo convenenciero del sistema donde el elector se convierte en el juguete más manoseado y a la postre en el gran perdedor, la recurrente continuidad donde se convoca a los procesos cada tres o seis años, de un tiempo a acá, ha dado como consecuencia elección tras elección, de una rara transformación, o una especie de transmutación en el comportamiento del candidato al dar el paso a gobernante y con ello, la llegada y entrega de un poder que muy a pesar de evidentes conductas malsanas, cuestionamientos, señalamientos y acusaciones corruptas tras el ejercicio público, generalmente quedan impunes.

Y tal si fuera un cáncer de poder donde esta transmutación no distingue estatura de gobierno ni color o ideología partidista, ya sea en grupo o de manera individual, la nueva clase política que es protagonista de este jueguito democrático, se aferra a no soltar el poder no por el hecho de brindarnos el mejor servicio público, sino por el propio beneficio que acarrean los privilegios naturales que este "juego" trae, además de convertirse en "intocable", so pena de quedar desprotegido tras las cuestionadas gestiones y culminar su participación gubernamental "a salto de mata" como algunos de nuestros exgobernadores, alcaldes o en el peor de los casos, como muchos de los reciclados y hoy, astutos y "panorámicos" candidatos.

Y como ejemplo podemos observar que por nuestra ciudad capital, como si fuera un cartel de toros, "nueve-candidatos-nueve", en un proceso de excesiva pluralidad en aras de darle lustre a este flamante juego de la democracia, se disputarán las palmas del "respetable" juguete electoral en un escenario político que más parece cómico, donde un alcalde con licencia, dos exalcaldes, otros tres exaspirantes al puesto, dos exdirigentes partidistas y hasta un "colado empoderado", darán cuenta de su verborrea para conquistar al elector y supuestamente servir a la comunidad mientras tapadamente se "sirven" de los privilegios de negociar o pactar en lo oscurito, a nombre de la democracia.

No menos sucede a nivel nacional en la carrera presidencial donde "de los cinco que tenía, ya nomás nos quedan cuatro", los que literalmente como buitres se disputan "los despojos" de la recién declinada candidata quien supuestamente, no renunció a su derecho de contender por la Presidencia, en favor de alguno de los que siguen jugando.

En tanto que a nosotros, a usted, amable lector, al ciudadano común y corriente, no nos queda más que observar al cada vez más achicado escenario electoral donde hay de "chile, tomate y manteca", pero con un alto contenido de desprestigio en la potencializada historia de los contendientes, independientemente de la muy robusta y sólida carencia de propuestas serias, para el análisis concienzudo del electorado.

Y es que en este juego electoral llamado democracia, el joven maravilla, "K-Anaya", llegó con la solidez de una pesada "piedra" que aplastó a la candidatura más idónea y natural de su partido para luego ser desmoronado públicamente por un asunto de presuntos negocios relacionados con el lavado de dinero.

El "Hado" Mead-e, en su "papel" como candidato, llega sin filiación política, con la experiencia de dos gestiones aparentemente limpias en el servicio público, sirviendo en gobiernos emanados por dos partidos distintos, pero la mesura de la voz en su sensato discurso, aunado al desprestigio del partido que le ha dado origen a su candidatura, lo hacen ver a medio camino, un tanto "despintado", sin color y aún tibio para "calentar" al electorado.

En tanto, el líder de las encuestas, el multimentado "ya sabes quién", se ha visto con sus declaraciones "kamikaze", como "la tijera" que despedaza, divide y destroza todo lo que se encuentra a su paso en una acción suicida donde, ni sus más cercanos y cuestionados colaboradores como Poncho Romo y Paco Taibo, atinan en ponerse de acuerdo para corregir el daño ingenuamente involuntario ocasionado a la "causa" por su candidato que no ha medido la consecuencia que trae el hecho de escupir para arriba.

Y, por último, el también "colado" y recién auto-estrenado aspirante a "mocha-manos", otrora héroe del libro vaquero y "Jinete sin cabeza", ni modo de no decir que su "juego" es otro, pues sus hechos no hechos en Nuevo León y su mágica inclusión en este escenario, insinúan por sí mismo, su gran capacidad de negociación electoral con el Estado mexicano.

Y en resumidas cuentas, estimado lector, en opinión del que esto escribe y dando una muestra cabal de madurez cívica y patriótica ante este pobre panorama, tenemos que reconocer que difícilmente podremos utilizar métodos serios, formales, profundos y confiables para elegir a nuestro próximo presidente, pues probablemente tendremos que agacharnos para ponernos a la altura de las circunstancias para jugar este juego de la democracia, eligiendo como lo aprendimos inocentemente desde nuestra niñez: entre la desmoronada "piedra" de K-Anaya, el tibio "papel" del Hado Mead-e, o la destrozadora "tijera" de "tú ya sabes quién". 

Por hoy es todo, amable lector, medite lo que le platico, disfrute la vida y al máximo a su familia, esperando que el de hoy, sea para usted un reparador domingo. Nos leemos en cabritomayor.com, donde podrá encontrar todas nuestras columnas políticas, además de las más importantes noticias, artículos y reportajes taurinos, amén de que en "Crack" nos tendrá el próximo viernes en "Por los senderos taurinos" y aquí mismo dentro de ocho días.


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