Planeando el retiro


Todos los seres humanos tendremos que llegar a la etapa del retiro pero para que esta etapa sea realmente dorada hay que tener disciplina para ejercer una estrategia que empieza desde mucho antes de la edad del retiro.

• Tener los medios suficientes para asegurarse un retiro confortable depende de una planeación detallada que empieza mucho antes, preferentemente 10 años antes de los 65 años de edad, que es la referencia de edad del retiro hasta el momento.

• El contar con los recursos suficientes para afrontar el retiro es una meta de largo plazo que generalmente se ve lejana y que empieza a cobrar relevancia justo en el momento es que se vuelve un evento de corto plazo. El ahorrar e invertir bajo un objetivo de largo plazo es difícil ya que en el proceso se atienden metas de plazos más cortos que incluyen atender necesidades y gustos inmediatos.

Es bien sabido que aunque un trabajador cuente con AFORE ésta no podrá sustituir el 100% del ingreso del trabajador una vez que este pase a retirarse, por lo que si no se toman previsiones se tendría que optar por 1) seguir trabajando si se puede y hay empleo o 2) reducir el ritmo de vida.

• Hay que considerar que sin una planeación hay factores pueden afectar esa etapa: 1) Los gastos pueden ser más altos que los que uno se imagina, sobre todo si nunca ha llevado un registro de ingresos y salidas, 2) los retornos de inversiones, bienes inmuebles o negocios pueden ser menores o menos consistentes que los proyectados 3) la inflación y los impuestos pueden tomar una parte más substancial del ingreso que la planeada.

• Los pasos para planear un retiro están divididos en cinco: 1) Establecer los objetivos, tales como, viajar, empezar un nuevo pasatiempo, volver a las aulas o tener el suficiente ingreso para mantener un cierto nivel de vida 2) Estimar los gastos en el retiro, una regla simplista es considerar el 75% del ingreso en activo como el monto que podría necesitarse para mantener el nivel de vida una vez en la etapa del retiro. 3) Proyectar si se está en condiciones de retirarse, ya que si no se está preparado puede convenir seguir trabajando un poco más o bajar las expectativas en torno al estilo de vida en el retiro 4) Decidir si mudarse a un vivienda más pequeña que refleje un estilo de vida más austero o incluso moverse de ciudad donde se tenga un mejor clima, o donde los niveles de tráfico y contaminación sean menores, donde el costo de los alimentos sea más económico, etc. 5) Considerar y encauzar el correcto cuidado de la salud y otros tipos de seguros, ya que estos tienden a incrementarse de manera importante en la tercera edad, por lo que habrá que involucrarse y entender bien las comisiones, ventajas y desventajas.

• Por último, si usted tiene la fortuna o el beneficio de que al momento del retiro reciba una cantidad producto de sus años de servicio busque tomar una decisión informada y consultada, no caiga en abusos de confianza ni caiga en excesos, busque alternativas que le permitan que ese dinero crezca de manera segura y al menos a la par de la inflación.

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