Prevención


Durante las últimas semanas he revisado muchas noticias con el mismo tema: el maltrato infantil. 

Ha sido muy trágico escuchar el triste desenlace que tuvo la búsqueda de la pequeña Anita, publicaciones por aquí, imágenes por allá, lamentablemente no tuvo el final que todos hubiéramos querido. Después de esto ha seguido una avalancha de reclamos, propuestas con y sin sentido, búsqueda de culpables, solicitudes a las autoridades, preguntas sin respuestas, suposiciones ilógicas y dedos prestos a señalar.

Sin embargo no es una noticia aislada como lo comenté arriba, las redes sociales se han inundado de imágenes de pequeños y adolescentes que ya no están con sus familias,  por alguna razón están viviendo la peor pesadilla de su vida, tanto para ellos como víctimas como para sus parientes al no tener noticias de ellos.

Como sociedad queremos respuestas, queremos soluciones, queremos justicia, el sistema en toda su extensión presenta fallas, recovecos que parecieran privilegiar a los delincuentes en lugar de las víctimas: El llenado de formularios y entrevistas interminables, hacen padecer más que acompañar en estos terribles momentos.

Bueno y ahora ¿quién podrá ayudarnos?, la respuesta está entre nosotros mismos. Nos asusta, aterra y parte el corazón estos casos, pero ¿qué tanto estamos previniendo que nuestros propios hijos no sean los próximos? 

Con todo respeto sigo viendo niños solos en los parques, padres más interesados en el celular que en cuidar a sus hijos en los columpios, niños que sin temor se acercan a extraños, adultos sin que hacer rondando lugares infantiles. 

No quisiera que esto se volviera un artículo paranoico, pero definitivamente la protección tiene que venir de los más cercanos, aceptar que los tiempos han cambiado,  las calles y los parques aunque sean privados, no son lo que eran antes.

Como profesional pero sobre todo como mamá les comparto los siguientes consejos:

Los niños no deben estar solos, por más cercana que sea tu vuelta los niños no se quedan sin vigilancia.

Los extraños son extraños,  aunque se vean bien, tu hijo debe saber que no debe acercarse ni aceptar nada de personas que no conozca.

Contraseñas, si ocupas que alguien más recoja a tu hijo indícale que esta persona le dirá la contraseña previamente pactada entre ustedes.

Asegúrate que tus hijos conozcan la dirección y un teléfono confiable.

Ocúpate de vigilar sus cuentas de redes sociales, en muchos casos sobre todo de adolescentes se ha observado como patrón el uso inadecuado de estos medios.

Conoce a los amigos de tus hijos y a sus padres.

Si tu hijo te pide salir con amigos, recuérdale que nunca se debe alejar del grupo, juntos llegaron juntos se van.

Ningún adulto por más familiar que sea podrá acercarse a tus hijos de manera inapropiada, por ejemplo no tienen nada que hacer en una recámara solos.

Si vez a un extraño rondando parques o escuelas repórtalo.

Enseña a tus hijos a reportar incidentes.

Los tiempos han cambiado, antes por lo menos teníamos los spots de "mucho ojo",  de algo nos abría los ojos, ahorita pareciera que estamos muy ocupados en postear nuestra indignación que en hablar con los más pequeños sobre estas cosas. Culpas, justicias, sentencias no nos competen pero prevenir y proteger sí.

A los niños no se les pega,  a los niños no se les viola, a los niños no se les tortura, a los niños no se les mata.


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