Primero Maslow que Bloom


Como dato interesante les comparto que el número 43 va antes que el número 56, también es interesante saber que antes de poder memorizar cualquier cosa es importante estar vivo, que para tener la capacidad de comprender algo primero tengo que estar seguro que voy a estar bien o cuando menos al día siguiente, y como parte de todo ser emocional y pensante hay una necesidad de crear y trascender.

Así como lo leen, primero estuvo Maslow que Bloom, cronológicamente es cierto. Abraham Maslow público su teoría de la motivación ejemplificada con su pirámide en 1943 y es hasta 1956 donde Benjamín Bloom publica también su famosa pirámide de aprendizaje, con algunas variaciones tanto una como la otra siguen teniendo un espacio es conferencias motivacionales, corporativas, marketing, académicas, etc.

Pero volviendo a los datos interesantes, es curioso que aún en línea de tiempo haya aparecido una primero que la otra, es algo a considerar, en muchas ocasiones veo como una pirámide se independiza de la otra, cuando lo ideal es verificarlas juntas.

Brevemente les comparto lo que trabaja cada una: Maslow: es una teoría de motivación que trata de explicar qué impulsa la conducta humana. La pirámide consta de cinco niveles que están ordenados jerárquicamente según las necesidades humanas que atraviesan todas las personas. Como lo son las necesidades fisiológicas, de seguridad, sociales, de estima y de autorrealización.

Bloom: La taxonomía de Bloom es una teoría conocida en el sector educativo porque muchos docentes la consideran idónea para evaluar el nivel cognitivo adquirido en una asignatura. Esta teoría se basa en tres áreas principales para evaluar al alumno: cognitiva, afectiva y psicomotora.

Aunque son muy diferentes, las dos culminan en lo mismo, el escalón de la trascendencia, de la autorrealización, de pasar a la posteridad, de no pasar desapercibido para el mundo. Pero antes de alcanzar la punta, debemos pasar por las estaciones anteriores.

Como pedagogos, psicólogos, educadores y padres creo que debemos tomar en cuenta a Maslow antes de exigirles a nuestros alumnos o hijos a Bloom, como antes lo mencionaba, ¿cómo se va llevar acabo adecuadamente el aprendizaje cuando las necesidades para la motivación básicas no están resueltas?

Antes de preguntar las tablas de multiplicar verifica si se siente bien, si tiene hambre, sueño, quiere ir al baño o si le duele la cabeza. Antes de regañarlo por “flojo” por no querer ir a la escuela, verifica si se siente seguro ahí, si sus maestros son amables y respetuosos, si sus compañeros lo integran o le hacen bullying, o si se siente solo o amenazado en cierto sentido.

Antes de negarte a comprar los materiales para el equipo por quinta vez, verifica si socialmente está adaptado o está tratando de evitar estar solo o que lo hostiguen, o incluso tenga problemas para soltar el control y querer hacer todo a su manera.

Antes de llamarle la atención por cómo se viste o el estilo que usa, verifica si no está disfrazándose para ocultar algo más. Y así pudiéramos seguir enumerando un sinfín de situaciones en las que podríamos comparar ambas pirámides.

Papás, maestros y amigos, se los dejo a su criterio y reflexión.


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