Proceso ´reventado´ por la trampa


En México se tuerce la Ley y a quienes les conviene, con un falso barniz democrático, dicen respetar las decisiones de las instituciones. Una práctica muy común en el ámbito de la política, y no fue una excepción lo que ocurrió con Jaime Rodríguez.

"El Bronco" aparecerá definitivamente en la boleta electoral, pese a falsear toda su precampaña y con evidencias de haber hecho trampa en su inútil apuesta de querer ser Presidente.

El Tribunal Electoral, finalmente, le extendió la mano y lo arrastró a la competencia, gracias a argumentos que los magistrados acomodaron para que Rodríguez sea candidato.

No repararon en las más de un millón de firmas falsificadas, ni tampoco en los apoyos económicos no muy claros, entre otras tantas anomalías que había detectado el INE. Los jueces interpretaron, en última instancia, que al "Bronco" no lo dejaron ser. Una exposición teórica forzada para dejarlo competir.

Nos queda claro que la decisión del Tribunal también ha sido una farsa. Estamos hablando del mismo organismo que el próximo 1 de julio validará la elección. Un acto que, a todas luces, deja a las instituciones mexicanas en ridículo y siembra un campo de dudas sobre un proceso electoral siempre sospechado de manos negras que manipulan el sistema.

No sabemos quién está detrás de toda esta movida, pero las reacciones de los demás candidatos dan algunas señales.

El priísta Juan Antonio Meade le dio la "bienvenida" al "Bronco", o mejor dicho, a la decisión del Tribunal. "Siempre seremos respetuosos de sus decisiones", dijo.

Aurelio Nuño, el coordinador de la campaña de Meade, aplaudió que haya más participantes en la elección presidencial. Se da por hecho que el PRI ha avalado el "juego sucio" porque la dispersión del voto le conviene. Al panista Ricardo Anaya también.

No piensa lo mismo Margarita Zavala. A la candidata independiente quizás no le importe mucho que entre Rodríguez en la boleta, sino la incertidumbre que genera el sistema, que premia el engaño y la simulación.

Andrés Manuel López Obrador, de Morena y quien lidera las encuestas, siempre estuvo convencido de que participaran todos, pese a ser quizás el más "perjudicado" con el riesgo de que se le bajen algunos votos.

Excepto Zavala, ningún otro candidato habló de las trampas del "Bronco", una situación que parece se ha naturalizado dentro de un proceso electoral que ya ha arrancado "chueco" y desacreditado.

Porque independientemente de que la resolución del Tribunal no haya sido en favor del "Bronco", como suponen los argumentos, sino en contra del INE para que las justificaciones amarren, estamos en presencia de un terreno minado de suspicacias, el peor escenario con el que nos podamos topar en una elección.

Los magistrados le dieron un golpe mortal al proceso electoral porque han metido a un tramposo en la boleta por cuestiones meramente políticas.

¿Se podrá confiar en los árbitros electorales después de todo este cochinero? Creemos que es vergonzoso que ante las evidencias comprobadas haya semejante descaro en favor de una "democracia" reventada por criterios tendenciosos que se burlan de las leyes.

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