Protección y progresividad del espacio público


"Queremos ciudades en las que pasee la gente, pero sólo la gente guapa, limpia y rica" Manuel Delgado (Antropólogo)

El veinte de junio se entregó el Premio Europeo del Espacio Público; entre las obras participantes se podían encontrar algunas un poco "extrañas": un túnel en Amsterdam, una cocina comunitaria en Portugal, un escenario artístico en Ucrania y un refugio para pacientes y familiares en Bélgica. Hay otro caso, fuera de concurso, pero también singular: el Coriander Club en Spitalfields (Londres).

La pregunta obligada es: ¿porqué estas "construcciones" son espacio público? Y, en un sentido más amplio, ¿qué es espacio público? Esta pregunta es el hilo conductor de éste y mis dos artículos previos, ésa es la pregunta esencial en la batalla por el espacio público.

En una definición simple y pragmática podríamos decir que el espacio público, en su concepción física, es aquel que es de todos, que es accesible y que se puede disfrutar cuando se quiera. Ésa es la característica general de los casos citados en el primer párrafo, y si se rasca un poco se descubre que todas estas acciones tienen que ver con la creación de espacios para grupos que sufren exclusión por razones de salud, estatus económico, estatus migratorio o porque de otra forma no tendrían acceso a cierto tipo de actividades, como las culturales.

Pero en la práctica de la administración pública y de los especialistas del desarrollo urbano, sorprende la ausencia de definiciones claras y objetivas. Sorprende, al menos en nuestro medio, la ausencia de un cuerpo de definiciones legales que posibiliten la protección y progresividad del espacio público. Sorprende, incluso, la pervivencia de mitos técnicos "santificados" y cuasi inatacables como aquel que dice que la ONU (o la OMS) "dicta" un mínimo de 9 m 2 /habitante de áreas verdes, aunque a veces son 10 o 12 y a veces no se refiere a área verde, sino a espacio público (para una mejor aproximación a este tema se puede ver https://bit.ly/2v3lp1w).

Pero lo relevante aquí es preguntarnos, en el reino de los que se apropian del espacio público, ¿qué es el espacio público?, ¿cómo se mide?, ¿hay espacios públicos de distintas categorías?, ¿hay espacios públicos efectivos o cualificados?, ¿las áreas "verdes" dentro de fraccionamientos cerrados son públicas?, ¿las rondas de los ríos son espacio público cualificado?, ¿los parques públicos deben ser cerrados?, ¿hay espacio privado que pueda utilizarse como público?, ¿qué relación tiene el espacio público con el desarrollo urbano?, y ¿con la movilidad y los equipamientos?, ¿puede ser un derecho generalizado el disfrute visual de antejardines?, ¿el espacio público se puede utilizar comercialmente? Si la respuesta a esta última pregunta es sí, surgen otras preguntas: ¿qué tanto se puede utilizar?, ¿quiénes deben ser los agraciados?, ¿crean derechos quienes lo utilizan?

También hay preguntas "técnicas o especializadas", que podrían ser pertinentes: ¿quién o cómo se define el diseño del espacio público?, ¿es ésa una tarea que sólo atañe a sabios arquitectos y urbanistas?, ¿qué formas, materiales, colores, equipos y mobiliarios pueden utilizarse?, ¿las respuestas de estas preguntas aplican por igual en un municipio ubicado en el fin del mundo y en una zona conurbada?, ¿quién tutela el espacio público, el mismo que lo "cuida", el mismo que lo "arrienda"?

Bueno, hay más preguntas, pero el espacio se acabó. Pero la pregunta relevante es ¿cómo hacemos para materializar la protección y progresividad del espacio público? (artículo 4, fracción VII, 84 y 85 de la Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano de Nuevo León)

Ninguna de las preguntas planteadas tiene una respuesta concreta en la ley, algunas necesitan legislación secundaria, otras se derivan a resoluciones que por su naturaleza estatal y municipal resultarán, si es que se dan, en instrumentos heterogéneos.

No sé si aún con las acciones que se citan nos alcance para proteger y mejorar el e spacio público que ya tenemos, tampoco sé si con dichas acciones se pueda crear nuevo espacio público.

Lo que si sé es que mediante el espacio público se puede dignificar la vida de quien menos tiene, se puede crear identidad y construir ciudadanía y se puede incentivar el orgullo de pertenecer a una sociedad justa e igualitaria.


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