Puntos clave de la comparecencia de los titulares de Energía


En la comparecencia del viernes pasado a los titulares de Energía permeó la inmadurez de los legisladores, el cinismo de algunos funcionarios de la Administración Pública, y la argumentación clara y acertada del secretario Meade.

El viernes pasado, los titulares de la SHCP, Sener, CRE, Cofece, y Pemex comparecieron ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión para explicar el aumento de los precios de la gasolina y la situación fiscal actual de los combustibles. En esta reunión se dieron argumentos diversos, unos poco convincentes, otros fuera de contexto, y otros que fueron mentiras. En general, considero que el secretario José Antonio Meade Kuribreña explicó bien su parte, hay ocasiones en las que es necesario recibir los balazos que no le correspondían. Pemex, Cofece y la CRE no tuvieron mucho qué decir, y considero que la CRE debió explicar a detalle el proceso de liberación.

Siempre he criticado dos cosas respecto a los temas energéticos en esta administración: por un lado, el presidente Peña se ha creído un hombre de Estado, ha actuado con las medidas correctas siempre en el tiempo equivocado y sin considerar a la población. El presidente además de tomar las decisiones más difíciles debe ser un buen comunicador y sobre todo un representante ideal. La reforma energética nunca ha sido explicada a los ciudadanos a detalle, y el gabinete no se ve en la necesidad de hacerlo. Se consideran expertos en la materia argumentando que velan por el bien mayor que ningún ciudadano es capaz de ver y en ese sentido, son ellos por derecho divino los encargados de tomar las decisiones sin consultar con nadie.

A pesar de lo anterior, estas son las verdades de la comparecencia: el aumento de los precios de la gasolina sí se debió al aumento de los precios internacionales y al incremento de la tasa de cambio peso-dólar, recordemos que el crudo aumentó en un 27% en tan sólo 4 meses, y en respuesta a lo expresado por el Sener, no había forma de congelar artificialmente los precios sin incurrir en mayor deuda para el país; México aumentó sus precios un 14.2% mientras que el resto del mundo lo hizo en un 26%; cambió la formula del IEPS de manera que con el nuevo esquema, el impuesto es menor al que hubiera sido con  el esquema anterior y los nuevos precios; por último, Pemex debe buscar reconfigurar sus refinerías, buscar alianzas con privados en proyectos de transporte y almacenamiento para asegurar el abasto.

Ahora las mentiras: la reforma energética nunca prometió bajar el precio de los combustibles, solo prometió tarifas eléctricas más competitivas; esto es falso en parte, la reforma energética, en su texto, por supuesto que no promete la disminución de precios; sin embargo, su principal impulsor, el Presidente, sí le prometió al pueblo mexicano eso. No había fundamento alguno para que EPN prometiera eso, así como podían bajar los precios, podían subir de igual forma. Otra trampa fue la supuesta opinión de la Cofece para justificar el adelanto a la liberación pactada para 2018. La Ley de Hidrocarburos exigía una declaración formal de la Cofece, donde asegurara que existían condiciones de competencia, si se indica eso en la ley, debe actuarse con base en la ley.

Por último, quiero concluir con un mensaje a todos los partidos que se han manifestado en contra del “gasolinazo”: antes de levantar la mano por la afirmativa a la Ley de Ingresos de la Federación para el año 2017, lean lo que están votando o al menos consulten con sus asesores, el articulo transitorio 11 y 12 hablaban claramente de la liberación de precios de los combustibles. No se vale votar algo, y luego reclamar en los medios de comunicación.