¿Qué sigue de la reforma energética?


Ya se aprobó la reforma, ya comenzaron a licitarse áreas y campos de hidrocarburos, ya se emprendieron subastas de energía eléctrica, ¿ahora, qué sigue? La reforma debe acompañarse de un mejoramiento del Estado de Derecho, de una mejor vigilancia en los contratos, mejor eficacia en soluciones de controversia, mayor inversión en competencia. y por supuesto, en ciencia y tecnología.

En el año 2016 cerramos con la primera ronda de licitaciones derivadas de la reforma energética. Distintas empresas petroleras como Chevron, ExxonMobil, BHP Billiton, Statoil y Shell han apostado por los campos mexicanos e inversión en México. Sin duda, el primer paso está por completarse; ahora comienza el verdadero reto: la implementación de los contratos. Según el estudio Doing BusinessĀ en México del Banco Mundial, nuestro país está por debajo de los niveles de la OCDE en los rubros de implementación de contratos y solvencia de controversias. Por ello, las dos comisiones, la reguladora y la de hidrocarburos, deberán ser muy cuidadosas en la implementación de los contratos para que se lleven en tiempo y forma. Los recursos energéticos en México son abundantes, ahora debemos cumplir "la administración de la abundancia" de una forma distinta.

A la par de la implementación, deseamos que este nuevo proceso involucre a más mexicanos. Confío ciegamente en que, al mejorar la competitividad del sector energético, éste será una fuente importante de generación de empleos. Hasta el momento, no contamos en México con capital humano especializado; por ende, en principio tendremos que importar mano de obra especializada. Éste es un gran reto que tiene el sector energético que, en colaboración con el Conacyt, debe generar mejores oportunidades para el mercado incipiente de jóvenes universitarios. Por el momento, el Centro ha colaborado con la Secretaría de Energía para que los jóvenes se preparen en el extranjero con la tecnología y el conocimiento necesario para adaptarse a la nueva tendencia del mercado que vendrá a México.

En la Ronda 1.1 (aguas someras) se adjudicaron dos áreas licitadas de 14; en la Ronda 1.2 (aguas someras) se adjudicaron dos áreas de cinco; en la Ronda 1.3 (terrestre) se adjudicaron las 25 áreas licitadas; en la Ronda 1.4 se adjudicaron ocho de 10 áreas licitadas; adicionalmente, Pemex logró la asociación con BHP Billiton para explotar el Campo Trión. Aún queda mucho que hacer para la CNH, ya que será en 2017 cuando se lleven a cabo las licitaciones de la Ronda 2. La reforma no termina ahí, ya que eso sería hablar sólo de hidrocarburos.

En la primera subasta eléctrica, la CFE adquirió el 85.3% de los Certificados de Energías Limpias (CEL) que necesitaba; en cuanto a energía, CFE logró comprar cerca del 84.66% de lo que necesitaba. Durante la segunda fase de subastas eléctricas, se asignó el 80% de la oferta del gobierno de potencia, energía y CEL, donde la inversión superaba los $4,000 millones de dólares, según datos de la Secretaría de Energía.

Lo anterior demuestra que la reforma energética no terminó en el Congreso de la Unión: es un proceso que consiste en planeación profunda, captación de inversión, subastas y licitaciones, y por último, en la implementación de todos los contratos. Espero que aquellos críticos de la reforma puedan analizar las implicaciones de no haberla aprobado en tiempo y forma. En esta semana, por ejemplo, se dio la primera perforación por una empresa extranjera en el marco de la nueva legislación. La compañía italiana Eni fue la primera empresa extranjera en explotar hidrocarburos por su propia cuenta. Descubrieron crudo de alta calidad en aguas semiprofundas. Esto es el primer paso de un nuevo paradigma, la reforma también es producto de un cambio de pensamiento, donde la actividad económica sea más libre, pero regulada por el gobierno. Estamos en una nueva era, donde las finanzas, las telecomunicaciones, la energía y el transporte deben estar más en competencia y menos en la protección del Estado.