Quedaron a deber


Sin duda alguna, la derrota de los Tigres Juvenil en Semifinal ante los Potros Salvajes de la UAEM caló hondo en el ambiente del futbol americano de la UANL y puso a trabajar ´a la de ya´ al coach Juan Antonio Zamora, responsable del programa.

El conjunto se desdibujó por completo en dos semanas, algunos dicen que se cayó emocionalmente por la partida del coach Edgardo Sánchez, pero la realidad es que Tigres pasó de ser un equipo dominante y que para muchos aficionados y padres de familia tenía robado el torneo. Pero ese exceso de confianza o falta de compromiso dejó fuera a la escuadra felina en una instancia que no habíamos visto en la categoría Juvenil.

La UANL le apostó a los chavos con viajes a Texas, becas, tutorías, alimentos y más, pero en esta ocasión fueron los jugadores los que le quedaron a deber, y mucho, a su institución. 

Es tiempo de replantear las cosas y quien no esté comprometido con el programa, sea coach o jugador debe salir, porque Tigres Juvenil es un referente de títulos en la ONEFA, sobre todo en esta categoría.

SÍNDROME ARRAIGADO

Pasan los años y sigo escuchando y leyendo las mismas posturas de algunos exjugadores de Tigres de décadas pasadas, quienes pese a tener todo en contra como resultados, números, pocos triunfos y torneos pésimos, comentan que su era fue la mejor. 

Por más que se les dice que en el deporte lo único que te puede decir si fue bueno o malo son los resultados, sus excusas, porque no son explicaciones y menos argumentos son: eran otros tiempos, otras circunstancias, otros rivales.

Todo eso queda borrado, porque cada quien tiene su momento y el que sabe aprovecharlo logra el título, el que no se tiene que conformar con el segundo o aún peor, hasta fuera de los Playoffs. 

Decir que si ellos hubieran jugado hoy o en otros momentos diferentes a los suyos ganarían es como hacerse tontos, porque no hay una forma válida de comprobarlo, eso sólo existe en la imaginación de esto exjugadores de Auténticos Tigres.

Si pretenden demeritar generaciones pasadas o presentes para tratar de imponer sus logros, que muchas veces fueron muy pobres de nada les servirá, cada generación escribe su historia, y esta sólo se mide por resultados, les guste o no, los títulos, triunfos en temporada o Clásicos son los que a final de cuentas dirán si fueron ganadores, de media tabla o perdedores. Nos guste o no, así es el deporte y la vida misma.

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