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Quemó camiones y nadie lo detuvo


Hoy reprime a protestantes pacíficos

El Bronco, 37 años después.

Sus compañeros de lucha contra el alza a las tarifas del transporte urbano en 1982 le decían Jaime, porque ese es su nombre, pero él insistía en que le dijeran "bronco" y para hacer gala de ese mote, se portaba como delincuente cuando arrojaba bombas molotov para incendiar los camiones que secuestraban como presión al gobierno de Alfonso Martínez Domínguez, quien en su campaña había prometido que no habría incremento en los costos del pasaje.

Les platico: Jaime Rodríguez presumió durante sus días de campaña como candidato "independiente" que en sus años de estudiante fue un vándalo por cuestiones de índole social y justificó tal comportamiento porque "lo hice defendiendo los intereses de los más desposeídos, los que tienen qué viajar en camión urbano".

El 12 de diciembre de 2017, siendo ya gobernador, en una reunión con estudiantes de la UANL, "El Bronco" presumió que siendo estudiante de la Facultad de Agronomía lanzó el mensaje de que los jóvenes deben defenderse ante las injusticias y más aún cuando no se tienen los recursos suficientes para trasladarse de un lugar a otro.

En ese evento y en muchos otros dijo abiertamente que para protestar contra el aumento a las tarifas del transporte urbano, él secuestró y quemó camiones e hizo alarde de que nunca fue tocado ni detenido por la policía.

Ha hecho alarde de que esa actitud beligerante le valió ser llamado por Martínez Domínguez para unirse a su gobierno y fue así como empezó su carrera política dentro del PRI.

En la reunión del 12 de diciembre de ese 2017 en el campus central de la UANL, el estudiante Francisco García, alumno de Agronomía, tomó el micrófono y le preguntó al "Bronco" cuál sería su reacción ya como gobernador, si los transportistas pidieran aumentar las tarifas.

La respuesta del funcionario fue que se opondría igual como lo hizo en sus tiempos de estudiante, porque "la raza manda".

Otro estudiante, de los que estaban acampando dentro del Palacio de Gobierno en contra del aumento a las tarifas, le increpó poco antes de ser desalojado ese plantón, si no sería una incongruencia el que de joven haya secuestrado y hasta quemado camiones para oponerse al alza de las tarifas, y ahora como gobernador incumple su promesa de campaña y habla de que tal medida es necesaria.

La respuesta que recibió este joven fue que los tiempos de campaña eran unos y los de gobierno son otros y como las circunstancias cambian, él también puede cambiar de parecer.

"Pero usted dijo que no autorizaría un aumento a las tarifas", le reprochó el muchacho. Y el gobernador le soltó en forma despectiva la ya famosa frase "no se va a hacer lo que tú digas ni quieras. Las tarifas van a aumentar y punto".

Días después de este encontronazo, en plena madrugada y aprovechando que los manifestantes dormían en su campamento dentro del Palacio de Gobierno, policías de Fuerza Civil desmontaron el plantón y detuvieron violentamente a ocho manifestantes, a quienes mantuvieron presos durante 10 horas y fueron liberados después de pagar cada uno fianzas de $9,000 pesos.

La protesta de los activistas dentro del Palacio de Gobierno fue pacífica desde que inició hasta que fue aplastada por las autoridades estatales. A diferencia de lo que hizo "El Bronco" en sus años de estudiante, nunca se dieron ni secuestros ni incendio de los camiones urbanos.

Jaime Rodríguez era un violento pandillero que violó las leyes y aún así, nunca fue detenido por las autoridades, en un mal entendido concepto de libertad de expresión, la cual es permitida en tanto no se afecten los intereses y los bienes de otros.

Y ahora que usuarios del transporte hicieron un plantón pacífico en la "casa del pueblo", como el mismo "Bronco" y sus estorbantes –que no ayudantes– se refieren al Palacio de Gobierno, son desalojados con lujo de violencia, detenidos y multados.

Organismos locales, nacionales e internacionales condenaron tal acción y algunos han llamado a Jaime Rodríguez dictador, intolerante a la crítica y represivo del pueblo.

Lo menos que se puede decir de su proceder es que es incongruente, porque lo que hizo de joven y merece su autoelogio, se vuelve lo opuesto 37 años después y encima se vanagloria de lo que ahora hace en contra de manifestantes pacíficos.

El gobierno del "Bronco" está encima de una bomba de tiempo –no molotov como las que él lanzó a los camiones urbanos para incendiarlos– que va a estallar en cualquier momento.

Lo que hace la Agencia Estatal de Transporte para darle largas al tema del aumento a las tarifas sólo aumenta la presión, que viene por tres frentes: 1.- Los usuarios, que se oponen a ello. 2.- Los transportistas, que aseguran estar operando con pérdidas, y 3.- La percepción generalizada de que el transporte urbano del área metropolitana de Monterrey es de los peores de México.

La ineficiencia del gobierno estatal se pone de evidencia cada día, porque nadie en la "administración" del "Bronco" saca la bola del cuadro.

Agazapados en sus oficinotas de los palacios de gobierno y federal, los secretarios del gabinete "bronco" se la pasan justificando su burocrática existencia haciendo planes, lanzando promesas e incumpliéndolas.

CAJÓN DE SASTRE

"Secuestró y quemó camiones impunemente cuando era estudiante. Hoy reprime a protestantes pacíficos. Qué incongruencia de gobernador tenemos", dice mi Gaby.

placido.garza@gmail.com


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