Razones para quedarse


Hace unos días, una gran amiga me mandaba el siguiente mensaje: ´´En algún momento de mi vida me cuestionaba como había madres que dejaban a sus hijos y la verdad es que yo creo que en algún momento todas lo pensamos, sería mucho más sencillo seguir solas´´. Esta gran amiga es la persona más fuerte que conozco y recibir este mensaje fue un balde de agua fría que me cayó de repente. 

Además de un grito desesperado de ayuda, este mensaje movió varías neuronas, la situación actual nos está llevando al límite de nuestras capacidades psíquicas, por más que queremos verle el lado positivo a la situación, a la vida, las opciones se nos están acabando. 

El encender la televisión en la mañana se ha vuelto un proceso desgastante, la nota roja se ha apoderado de las pantallas, la emergencia ambiental literalmente nos ahoga, el tema de las finanzas que se dificultan nos trae en una ansiedad constante por no saber que esperar, los retos laborales son cada vez más, ya que el reto es conseguir empleo. Observen las personas a su alrededor de verdad ver cualquier calle con personas es ver cualquier episodio de The Walking Dead, personas que avanzan sin sentido, sin optimismo sin ánimo, sólo avanzan.

Leer a esta madre desesperada por la situación de su familia y llegar a contemplar como posibilidad el mejor irse, me genera tanta inquietud porque sí: lo más fácil es irse y ser individualista y ser egoísta, y aunque no lo crean por puro instinto natural de supervivencia, esta opción se vuelve factible.

Es en este punto que se vienen a mi mente dos palabras: perseverancia y resiliencia. Para la RAE, la perseverancia es mantenerse constante en la prosecución de lo comenzado, en una actitud o en una opinión y resiliencia es la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación. Las quiero aterrizar en algunos tips que nos pueden ayudar a enfrentar retos difíciles.

Realiza pequeñas tareas que te den un sentimiento de lograr algo, nuestro cerebro es tan maravilloso que cuando no puede resolver una situación se cicla, pero si le damos una tarea que sí puede resolver nos regalara una dosis de dopamina, endorfina, oxitocína y serotonina, los neurotrasmisores de la felicidad. Red de apoyo positiva, necesitas porras, entonces ármate de un squad personal.

Aléjate del problema, si estás muy ciclado, realiza lago que regularmente no haces, camina, salte de lo cotidiano. Decía una maestra, no es lo mismo deprimirse uno en su casa que hacerlo en Cancún,y si no, pues salir a un destino cercano, pero salir.

El consejo más sabio, pero más ´&%$#´ que te dan es ´´no lo tomes personal´´, sin embargo es cierto. Si tratamos de entender por qué el otro es así o las circunstancias que te llevaron a eso, le quitarás lo punitivo a la situación y podrás tomarlo con más tranquilidad.

Ve las cosas buenas, una situación no puede ser mala 24 x 7, tiene que haber espacios, un momento ,aunque sea chiquito, aférrate a él, disfrútalo, hazlo tuyo y gózalo, y sobre todo dale gracias por ser la bocanada de aire fresco que ocupabas.

Busca un ´´champion´´, una persona que admires, con la cual te puedas desahogar, pero que al mismo tiempo te pueda dar una orientación efectiva y significativa, no sólo que te escuche, sino que te reencuadre nuevamente.

Al final de toda una intervención de aquel mensaje inicial salió la siguiente conclusión: ´´pero es más el amor que les tenemos que siempre estamos en la búsqueda de un equilibrio y poder ser felices y funcionales´´. 


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