Monterrey
Guillermo Muñoz Diego
Un Regio En La Capital

¿Qué sigue de la reforma energética?

El ejército y la seguridad interior

Reflexiones alrededor de la migración


Para mi opinión, la migración en México ha tratado de ser resuelta por medios políticos y diplomático-consulares; sin embargo, la causa de raíz es la condición económica, por lo que la solución, a mi parecer, radica en apuntar la situación laboral del mexicano al fomentar un desarrollo económico.

La historia de Juan Manuel Montes es la historia de muchos migrantes mexicanos que han apostado en Estados Unidos su opción para salir adelante. El 17 de febrero, Juan Manuel Montes fue deportado por las autoridades estadounidenses después de vivir más de 14 años en Estados Unidos. Este es el caso del primer dreamer que es deportado en la administración Trump. Yo me pregunto, después de 14 años de vivir en Estados Unidos, ¿qué tiene Montes en México? ¿Qué futuro le espera? La respuesta es, Montes no tiene nada que ver con México, no se siente identificado con México, no tiene a nadie en México. Es una triste realidad ver que una persona es expulsada de lo que ahora es su hogar; México dejó de serlo hace mucho tiempo; después de 14 años de vivir en EUA, Juan Manuel se siente estadounidense, y verdad que lo es.

El presidente Obama se empeñó en proteger los derechos de los dreamers con la acción diferida DACA, y luego quiso hacer lo mismo con los padres de éstos con DAPA. El presidente Trump, a pesar de su promesa, ha arrestado cerca de 21,362 inmigrantes en tan sólo cuatro meses, mientras que en 2015 y 2016 se arrestaron a 18,391 y 16,104, respectivamente. Para algunos, como el caso de la candidata a la presidencia de Francia, Marine Le Pen, o el mismo Trump, el ser migrante es un privilegio, no un derecho; para muchos otros es un derecho natural por todos ser parte de un mismo mundo. Esta visión contrapuesta ha llevado a países a abrir sus fronteras, como fue el caso de la Unión Europea, u optar por un discurso nacionalista para endurecerlas.

En el caso del fenómeno migratorio en México, creo que hay dos lecciones a considerar: en primera instancia, México debe proteger y luchar por los derechos de sus connacionales en el extranjero; sin embargo, Trump tiene razón cuando dice que México es el principal responsable de que exista una migración masiva hacia Estados Unidos; los esfuerzos por endurecer la frontera sur han sido casi nulos, por ejemplo. Aún así, el principal detonador de la migración es la falta de empleo en México; la migración ha disminuido a raíz de que el país ha ido creciendo, inclusive 2016 cerró con un mínimo en nivel de desempleo del 3.6% de la Población Económicamente Activa (Inegi).

Hace unos días visité Canadá; yo estaba maravillado de ese país tan avanzado en cultura, economía, y conciencia social. Sin duda, es un país que ha transformado su proyección internacional, Canadá era un país profundamente bélico, donde incluso en su ciudad capital se erige un museo dedicado a la guerra; no obstante, han modificado la imagen de su país para ser considerado como vanguardista, pacifista y avanzado, y vaya, lo han logrado. Siguiendo el ejemplo de un país como Canadá, debemos buscar un mayor involucramiento de la sociedad en la construcción del Estado de Derecho. Sólo así, podremos ser considerados como un país avanzado. Tuve la tentación de preguntarle a dos personas, a un conductor de Uber y a un exveterano canadiense, si consideraban a México como parte de Norteamérica o Sudamérica. El primero me contestó que Sudamérica naturalmente, ya que no es un país tan avanzado; el segundo me contestó que México era México, que no es ni de uno ni de otro. Yo, por mi parte, les cuestionaba que como podían decir tal cosa, si México era parte del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Mi conclusión fue, si México es México, debemos tomar conciencia de lo que somos en el momento, y si por otra parte México es parte de Norteamérica, debemos seguir avanzando para alcanzar los niveles de nuestros vecinos. Sólo de esta última forma podemos garantizar que todos los mexicanos se sientan en casa, porque no sólo sabemos cobijar a nuestros nacionales sino que, como país, somos capaces de emplear a todo aquel que lo busque. Hay una correlación en ciencia política que dice “no es que la democracia garantice crecimiento a los países, sino que el crecimiento permite que la democracia se sostenga”. En este espíritu, sólo a través de seguir avanzando, como hasta ahora lo hacemos, que podemos evitar historias como la Montes al inicio de esta columna.


Sigue leyendo...
Volver arriba