Regreso de Vacaciones


Estas semanitas han sido de lo más productivas, las merecidas vacaciones llegaron muy lento y se fueron tan rápido, por fin te pudiste dar el tiempo de revisar todos esos pendientes que habías reservado para vacaciones. La limpieza de primavera, el mantenimiento profundo del cuartito de triques, sacar la ropa que ya no usas, cambiar la decoración de la sala, etc, etc. Consultado con algunas amigas, la respuesta ha sido NEGATIVA. 

Bueno, si no hiciste vacaciones en casa, probablemente saliste con la familia a algún lugar padrísimo, visitaste alguna ciudad interesante, la playa, a la familia foránea, o recibiste visita y turistearon dentro de la ciudad o en algún pueblito cercano, la respuesta fue NEGATIVA.

Estoy poniendo los siguientes ejemplos por que como buenos seres humanos dejamos las cosas para luego, pensando que en algún momento tendremos más oportunidad de revisar la situación, para enderezar las cosas, para hacerlas diferente en esta ocasión.

La mayoría de las familias pasan el año en piloto automático, siempre atareados por las obligaciones laborales, escolares, sociales, algunas veces autoimpuestas otras asignadas por alguien más, lo que las obliga a pasar poco tiempo con la familia.

Imaginamos que vamos a tener tiempo de limpiar el cuarto de triques y así vamos postergando situaciones más importantes relacionadas a nuestras parejas, familias y amigos. Y nos refugiamos en las siguientes promesas que por un tiempo nos dan paz.

“Cuando esté de vacaciones voy a platicar más con mi pareja, cuando esté más relajada voy a sentarme a jugar con los niños, ahora que no tenga la presión del trabajo voy a visitar a los abuelos, sin el estrés de la escuela voy a orientar mejor a mi hijo sobre el respeto a sus maestros”.

Y nos vamos haciendo sueños e ilusiones, pensando en que todo será perfecto y volveremos de las vacaciones renovados, con nuestra check list palomeada… Pero ups, se nos olvidó un pequeñísimo detalle, con o sin vacaciones somos los mismos de siempre, pero sin prisa.

Las omisiones, las pasadas por alto, la irresponsabilidad, son situaciones que nos gusta enmascarar por la falta de tiempo y el cansancio. Pero la realidad es que la falta de comunicación la escondemos debajo de la alfombra de “tengo que trabajar” o “debo dejar las cosas listas para mañana”.

Entonces ¿qué hacer?, vamos a ponernos en modo de vacaciones full time, no me mal interpreten, me refiero al estado de ánimo, a todos nos cambia el humor el saber de un puentecito o de vacaciones, nos volvemos más cordiales, sonreímos más, hacemos planes, platicamos. A este estado de ánimo me refiero, quizá un miércoles por la noche se pueda hacer un picnic en la sala, o un martes hacer una noche de velas, se los dejo a su imaginación, lean bien, no me refiero a gastar más o hacer cosas extravagantes pero si a que retomes todo eso que sueñas con hacer de vacaciones y lo hagas un día común y corriente, vuelvo a retomar esta frase que me encanta de hacer de lo ordinario algo extraordinario.

Sí, escuela, trabajo, horarios, deberes, cansancio, presiones, sin embargo estar con o sin vacaciones van a seguir existiendo, pero también la necesidad de tu familia por ti y tu atención. ¿Y el cuartito de triques? Pues como se hace aquí y en china, con paciencia y un ganchito… 


Volver arriba