SE BUSCA MOTIVACIÓN


¿Cómo encontrar esa motivación que te acompañó toda la primera parte del año? ¿Dónde puedes encontrar esas ganas de comer saludable cuando lo único que quieres es una bolsa de papitas? ¿No sabes cómo le hiciste el mes pasado para hacer ejercicio todos los días?

Es normal toparnos con periodos en los que nos sentimos cansados y desmotivados, en los que lo que antes era fácil de hacer (como subirte a la caminadora), ahora es todo un reto. También es normal esa frustración que viene cuando todavía no llegas a tu peso ideal después de tanto esfuerzo, en lugar de culparte a ti mismo y rendirte, hay que aprovechar esta oportunidad para reconectar con tus metas. Te comparto las siguientes recomendaciones para encontrar tu motivación:

1.- Recuerda tu meta: Pregúntate a ti mismo, ¿qué fue lo que te inspiró? Ve más allá de un número en la báscula, profundiza en cómo te sentirías si llegaras a tu meta. ¿Qué harías si llegaras a tu meta? Emociónate con la idea, ahí puedes encontrar parte importante de tu motivación.

2.- Metas cortas: Hay veces que estamos tan enfocados con cierta meta que la empezamos a ver inalcanzable después de cierto tiempo, por lo que es importante establecer metas cortas que poco a poco te lleven a esa meta inicial. Pueden ser metas como alcanzar un número específico de pasos al día, o probar diferentes recetas saludables por semana, no faltar al gimnasio en varios días, etc... Lo importante es ese sentimiento de éxito y satisfacción que nos acompaña después de lograr metas más cortas pero efectivas que nos acercan a metas más grandes.

3.- No tienes que hacer esto sola/o: En consulta me emociona ver cómo amigas o parejas vienen juntos a buscar la mejor manera de alcanzar sus metas. Hay veces que hacer el esfuerzo de ir al gimnasio es mucho más fácil si sabes que alguien más va a ir contigo. Es alguien que te puede motivar y tú a él o ella. Pueden compartir recomendaciones y retarse a seguir adelante hasta alcanzar la meta, siempre teniendo en mente que cada cuerpo y situación es diferente.

¿Ya te comiste esa bolsa de papitas? ¿Qué hacer después de un atracón? ¿Cómo encuentro mi motivación después de comer en exceso?

Nos puede pasar a todos y el problema realmente es lo que viene después. En lugar de jurar no volver a comer en todo el día, correr 20 kilómetros o seguir comiendo hasta sentir náuseas... maltratar a tu cuerpo es fácil en estas situaciones. Te comparto algunas recomendaciones para manejar esos sentimientos de culpa y volver a motivarte:

1.- Sal a caminar: ir a caminar al aire libre, despacio y disfrutando del momento nos puede ayudar a acelerar nuestra digestión, bajar los niveles de azúcar en sangre y sentirnos mejor. No trotar, no correr... caminar, ya que hacer ejercicio pesado después de comer en exceso puede aumentar la náusea.

2.- Toma agua o té: tomar agua también ayuda con el proceso de digestión, ayuda a evitar la retención de líquidos y el estreñimiento. Té de jengibre o hierbabuena también ayudan con ese sentimiento de pesadez después de comer en exceso.

3.- Planea lo que sigue: aunque no tengas nada de hambre, piensa en tu siguiente comida. Si te empiezas a saltar comidas es más fácil caer en otro atracón, por lo que te recomiendo planear una comida ligera y balanceada. También es importante proyectar tu siguiente sesión de ejercicio para recordar que vas a regresar a tu rutina de buenos hábitos.

Recuerda, no te defines por tus errores sino, por cómo reaccionas a ellos.

Be Healthy. Be You.

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