Ser social y no morir en el intento


Que el ser humano es un ser social, que requiere de los demás en todas sus dimensiones y que interactúa con ellos proveyendo lo que le corresponde en el sistema social.

Vivir en un sistema social

• Desde hace años, una buena cantidad de ellos, cuando por primera vez escuché a un profesor de primaria hablar sobre la necesidad del ser humano de relacionarse con los demás para alcanzar la felicidad ese fue un tema que atrapó mi atención y lo sigue haciendo al punto de compartir con ustedes, amables lectores, esta reflexión, y si me dan un voto de confianza, o al menos el difamado y menospreciado beneficio de la duda, les ofreceré un punto de vista que al menos consiga entretener su mente y en el mejor de los casos estimular su intelecto y empujar su voluntad hacia donde mejor les parezca.

• Aquel profesor se refería al hombre como un ser que no nació para vivir aislado, separado y sin contacto con los otros hombres y mujeres en donde existía. Que el ser humano es un ser social, que requiere de los demás en todas sus dimensiones y que interactúa con ellos proveyendo lo que le corresponde en el sistema social.

• No hay pequeño que no busque reconocimiento de sus padres como no hay artista que no encuentre realización en el goce de los otros de su obra. No hay quien pueda crear algo útil si nadie lo usa, si no sirve de algo para beneficio de otros. No hay médico que quemara sus pestañas estudiando si su conocimiento no beneficia a alguien más al proveerle cuidado y curar su enfermedad. No hay ingeniero o arquitecto que cree en su mente proyectos que no sean disfrutados por otros para conseguir con esto su beneficio personal, económico, psicológico, moral y de realización.

• Somos esencialmente sociales, en serlo está nuestra fuerza, nuestra realización y acaso nuestra posibilidad de ser felices.

• Esta interdependencia nos arroja de golpe frente a la realidad y es ahí donde el color rosa pastel de lo ideal se comienza a deslavar para dejar ver los tonos intensos de la vida cotidiana y de quienes buscan coexistir en ella buscando lo que todos buscamos: vivir en plenitud y sacar el mayor provecho posible a la vida y a las relaciones que tenemos, intercambiando bienes y servicios durante el proceso y logrando los sueños que nos ocupan la mente.

Alinear voluntades

• El problema de la interdependencia y la coexistencia es que muy pocas veces se alinean las voluntades de los actores de la vida. La habilidad de relacionarse productivamente con los demás es una particularmente escasa a lo largo de la historia de la humanidad. Vivir en comunidad, o al menos en un entorno social demanda una habilidad importante de relacionamiento, colaboración y alineación de voluntades para conseguir el bien común y el individual la mayor parte de las ocasiones. Los individuos que tiene esta habilidad desarrollada tienen más oportunidad de llegar al final de la vida logrando su propia realización.

• Las organizaciones que como tal cuentan con esta capacidad también tienen mas oportunidad de coexistir exitosamente con su entorno, sus clientes, sus proveedores y sus socios, generando una relación productiva en su sistema social en un plazo largo, mayor al de sus competidores.

Si los miembros de su organización, como las partes de un holograma, tienen esta capacidad, es muy probable que su cultura sea nutrida por ellos y derive en la forma de ser de la organización que facilite su éxito a largo plazo. Tener a los mejores en el equipo sigue siendo una apuesta segura.

Sigue leyendo...