Sin vergüenza


Hay "servidores" públicos que deberían ser procesados por su desfachatez, omisión, apatía y negligencia para actuar: uno de ellos es Eduardo Cruz, el saliente regidor del PRI en el municipio de San Pedro, quien la única vez que ha ganado notoriedad (mala, pero al fin notoriedad) durante las dos veces que ha sido regidor es por insultar a los ciudadanos a los que se supone representa y que son los que le pagan su salario.

Todo un caso es ese señor, quien de oficio político no tiene absolutamente nada, y el único desempeño que ha tenido en estos poco más de dos años y nueve meses de su última gestión como "representante popular" en el Cabildo sampetrino ha sido estirar la mano para cobrar su sueldo y recibir sus prestaciones... sólo por levantar el dedo en las sesiones.

La joyita que Cruz se aventó no tiene comparación y más le valía ofrecer disculpas a las señoras que protestaron contra el proyecto de museos del alcalde saliente, Mauricio Fernández, a quienes llamó "locas" y "argüenderas", pidiéndoles cuidar a sus mascotas, a sus maridos y dedicarse a su vida personal "más que a la vida pública, que no les compete" porque les falta "un tornillo".

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