Monterrey
Guillermo Muñoz Diego
Un Regio En La Capital

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Tapados y destapados para el 2018


Comienza el semestre de los destapes, donde los principales grupos buscarán posicionar a su candidato en una posición privilegiada frente al electorado. Unos se darán con todo en sus elecciones internas (PAN), otros optarán por el silencio hasta que el resto de los partidos tomen posición en el espectro electoral (PRI), y en las izquierdas, ya se conocen sus candidatos (Morena y PRD). Siento decir que una vez más, los candidatos independientes sólo tendrán fuerza de alianza y de polarización electoral, pero no más que eso.

Desde comienzos de este año ya se hablaba de quiénes serían los posibles candidatos para el ‘dieciocho’; cualquier mexicano está convencido de la candidatura del ‘cruzazulino’ Andrés Manuel, y con el brote de las candidaturas independientes, algunos nombres comenzaron a sonar para la contienda: ‘El Bronco’, Pedro Ferriz y Margarita Zavala (que con su video revelaba una posible candidatura independiente). Las últimas elecciones demostraron que el PRI aún cuenta con el apoyo de una parte del electorado y que no todo está perdido para el ‘dieciocho’ –como sí se observó en las elecciones del 2016, donde AN se llevó la ganadora–; con la victoria de Alfredo del Mazo en el Estado de México, el PRI se fortalece al retener una entidad fundamental.

Por el lado de la izquierda, el débil PRD, con más salidas hacia Morena que entradas a su partido, presuntamente optará por postular al Dr. Miguel Ángel Mancera. Sabemos que Morena postulará al candidato único: AMLO. La incertidumbre está en qué pasará con Morena si AMLO no logra ganar en 2018; la hipotética victoria de Delfina en el Edomex hubiera significado al menos la permanencia de Morena por seis años, pero también se ha comentado que había un alto riesgo para AMLO, de perder el 18, si Delfina descuidaba su mandato en el Edomex. Historias más, historias menos, esto sólo existe en el universo de Schrödinger.

En el equipo de AN hay cuatro posibles candidatos, dos que considero son los más fuertes, y otros dos que sólo buscan mayor exposición política: Anaya y Moreno Valle, y Margarita y Romero Hicks, respectivamente. El PAN tiene un gran problema que no tiene el resto de los partidos: su propia democracia interna los lleva a salir débiles y desgarrados para la contienda electoral. El miedo de los panistas radica en que su candidato ganador sale tremendamente golpeado de las elecciones internas. Si AN pretende hacer un buen papel en el 2018, tendrá que optar por la negociación interna y cerrar filas para apoyar a un candidato de unidad, tal como lo hace el PRI.

Por último, se ha rumorado que al interior del PRI hay intentos por reformar el estatuto para que en las candidaturas tengan cabida simpatizantes del partido dado que, actualmente, se requiere una militancia extensiva, ser parte de los cuadros y además haber tenido un cargo de elección popular, o un cargo al interior del partido. Por muchos, esto ha sido interpretado como una posible candidatura del Secretario de Hacienda, José Antonio Meade, aunque yo creo que sus aspiraciones están más orientadas al Banco de México. Se ha hablado también de Aurelio Nuño, pero insisto, es muy cercano al presidente Peña. Reconozco que Nuño ha hecho un gran papel en la SEP, lo sé de primera mano, pero no considero que sea lo más apropiado para el PRI. Tendrán que destapar a un priísta de clóset, un simpatizante del partido con poca afiliación; éste tendrá que ser José Narro. Aunque personalmente me gustaría ver la candidatura de Enrique de la Madrid, un secretario de turismo que ha pasado desapercibido, pero que ha realizado una labor de excelencia, además de ser un hombre conciliador que cuenta con el apoyo de la clase política mexicana.

Entre tapados y destapados, hasta el momento las filas no han estado claras. ¿Se reconciliará el PVEM con el PRI? ¿Existirá una alianza PRI-PAN, tras bambalinas, como Madrazo o Vázquez Mota? ¿Logrará Morena unir las izquierdas? ¿Los independientes afectarán más al electorado por la izquierda o por la derecha? Son muchas las dudas que actualmente existen, pero de lo que estamos seguros es que será una elección muy cerrada y bastante polarizada, donde muchos han anticipado que sin una segunda vuelta, la aceptación del ganador posterior a las elecciones será imposible. ¿Cómo puede la población apoyar a un candidato que ganó con el 20 por ciento? Ya lo he mencionado en columnas anteriores: se requiere de una segunda vuelta, ni siquiera por motivos institucionales, fuera de eso, para que el presidente al menos tenga el apoyo de la población y no sólo de quien votó por él.


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