¿Te falta proteína?


Primeramente, ¿qué son las proteínas?

Son importante moléculas hechas de largas cadenas de aminoácidos que encontramos en diferentes alimentos como lo son: la carne, los lácteos, huevo, pescado y en menor cantidad en leguminosas, semillas e incluso algunas verduras. Las proteínas se necesitan para el desarrollo y mantenimiento de cada parte del cuerpo, desde la piel hasta el sistema inmune. Por lo que es esencial consumir la cantidad adecuada en nuestra alimentación diaria.

Algunos síntomas de falta de proteína:

Estreñimiento: muchas funciones metabólicas y digestivas dependen de la ingesta de aminoácidos, si no consumimos lo necesario, se puede ver reflejado en problemas digestivos.

Caída de cabello: después de varios meses de no consumir suficiente proteína la textura del cabello puede volverse quebradiza y se puede observar una caída de cabello más frecuente ya que uno de los componentes principales estructurales del cabello es la proteína.

Colesterol alto: si reemplazamos la proteína por carbohidrato alto en azúcar u opciones altamente procesadas, el colesterol se puede elevar.

Lesiones: de acuerdo a varios estudios enfocados a la osteoporosis, los huesos no sólo necesitan calcio, sino que también tener una dieta balanceada con suficiente proteína ayuda a proteger los huesos. Cuando no consumimos suficiente proteína el cuerpo absorbe de otras áreas, incluyendo de las reservas en nuestro tejido de músculo esquelético. Sin el soporte de un tejido de músculo esquelético fuerte, nuestros huesos son mucho más susceptibles a heridas, fracturas y a una lenta recuperación.

Cansancio: con el tiempo, el no consumir suficiente proteína puede provocar que te sientas con falta de energía. Por un lado pudiera ser por una disminución de tejido muscular, por otro lado esta el insomnio relacionado a niveles de azúcar irregulares. Si cenamos alimentos con proteína (con mínimo efecto en los niveles de glucosa) le podemos ayudar al cuerpo con la producción de triptófano y por ende de serotonina (neurotransmisor) y de esta manera dormir mejor.

Estos son algunos síntomas de falta de proteína, sin embargo para evitar estos y cualquier otro síntoma te recomiendo asegurarte que del 20 al 30% de tus calorías vengan de fuentes con proteína. La cantidad específica de proteína necesaria para cada quien depende de muchos factores como lo son la edad, cantidad de actividad física, género, composición corporal, etc... Por lo que si consideras que el 20 al 30 % de tus alimentos son fuente de proteína y sigues presentando este tipo de síntomas, te recomiendo consultar a un experto.

Como mencionaba antes, la proteína la podemos encontrar en muchos tipos de alimento, sin embargo en unos con mayor contenido que en otros, algunos ejemplos son:

Leguminosas: frijoles, lentejas, habas, garbanzo

Nueces y semillas: almendras, linaza, chía, hemp

Granos: avena natural, quinoa, amaranto

Verduras: espinaca, kale, champiñones

Origen animal: pollo, res, pescado, huevo, pavo, yogurt griego

Encuentra tu balance.

Be Healthy. Be You.

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