Tu dinero ya no es tuyo


Primero, la fría teoría. Luego, la cruda realidad. La teoría es ésta que tantísimos depositantes bancarios (incluyendo a varios parientes míos, por cierto) no acaban de comprender y menos de reconocer. La fuente es este artículo de Mark Nestmann,https://bit.ly/2capAwl, de hace más de dos años.

"Ya es bastante malo depositar tu dinero en una cuenta bancaria y ganar esencialmente cero intereses por él, o en algunos países, tener una tasa de interés negativa. Pero lo que es aún peor es saber que una vez que deposites tu dinero en un banco, ya no es realmente tuyo. Tú entregaste tu propiedad al banco a cambio de un reclamo de deuda. Te conviertes ya no un ´depositante´, sino en un acreedor no garantizado con un pagaré en la mano (un IOU). Un pagaré que te pueden pagar o no, cuando y como el deudor lo considere conveniente.

"La triste realidad es que ya existe en la legislación aplicable un ´ bail-in´ con el cual todos nosotros nos familiarizamos durante el colapso bancario de 2013 en Chipre. Algunos depositantes ´no garantizados´ obtuvieron la mitad de su dinero, aunque en un banco, los clientes no recibieron nada de sus depósitos por sobre ´su´ dinero dizque ´asegurado´. En 2014, los líderes del Grupo de los Veinte (G20), en representación de las 20 economías más grandes del mundo, declararon que el modelo de Chipre debería aplicarse globalmente. Lo hicieron en un aburrisímo mamotreto que adormecía la mente titulado ´Adecuación de la capacidad de absorción de pérdidas de los bancos globales sistémicamente importantes en resolución´.

"Los depósitos en bancos que son ´demasiado grandes para quebrar´ ( too big to fail) serán recapitalizados rápidamente con sus deudas no aseguradas. ¿Y adivina qué? La mayor parte de la deuda no asegurada está integrada por TUS depósitos bancarios. Los bancos insolventes se recapitalizarán convirtiendo TUS depósitos en acciones bancarias sin el menor valor (dígitos virtuales convertidos en elegantes papelotes con sellos dorados). Esto logra darle la vuelta a los rescates estatales (financiados en última instancia por los contribuyentes) que por obvias razones resultaron políticamente impopulares a raíz de la más reciente crisis financiera.

"O sea, en 2008 fueron los contribuyentes a través de los erarios nacionales (es decir finalmente tú) los que se abrieron las venas para salvar a los bancos. ¿Ahora quién crees que los va a rescatar? Claro, tú también. Pero ya no disfrazadito a través de tus erogaciones soberanas, sino directamente metiéndole aguja a ´tu´ dinero depositado en ´tus´ cuentas.

"El G20 también ha declarado que los derivados, esos contratos tóxicos que Warren Buffet ha calificado de ´armas financieras de destrucción masiva´, son deudas aseguradas. Dado que tus depósitos bancarios son sólo deudas no aseguradas, adivina quién se queda con ´tu´ dinero si la apuesta va mal para el banco. Respuesta: No eres tú. Águila, el banco gana; sol, tú pierdes.

"Está prácticamente garantizado que en la próxima crisis financiera habrá una gran cantidad de quiebras bancarias. Eso a pesar del hecho de que los medios financieros convencionales nos aseguran que los bancos centrales han impuesto mayores requisitos de capital, pruebas de resistencia, etc., a los bancos para garantizar que cuando llegue el sismo ´grande´, tus depósitos estarán seguros. No creas ni una palabra de esto".

La cruda realidad

Simon Black nos platica esta anécdota aberrante, que nos habla de lo complicado que se ha vuelto todo lo financiero. "Ésta es una historia real que destaca cuán patético se ha vuelto el sistema bancario. Hace unos meses, tuve la oportunidad de invertir con una empresa privada prominente y bien establecida con sede en el Reino Unido. Y, después de una debida diligencia exhaustiva, decidí hacer la inversión: alrededor de $4 millones de dólares. Debido a que esta inversión particular estaba denominada en dólares estadounidenses, los fondos se enrutaron a través de los Estados Unidos a través de uno de los principales bancos de Wall Street".

Esto ya todos lo sabíamos: la gran mayoría de las transferencias y el comercio global está denominada en dólares de EUA y se liquidan a través del sistema bancario de EUA. De modo que la empresa agrícola que Black fundó en Chile hace unos años (que "se está convirtiendo rápidamente en uno de los mayores productores de arándanos en el mundo") no tenía por qué ser la excepción.

"Vendimos arándanos a un gran mayorista en Irlanda, y nos pagaron en dólares estadounidenses. Su pago fue enviado desde su banco en Irlanda, a través del sistema bancario de EUA a nuestro banco en Chile. Nada sobre ese trato tuvo algo que ver con EUA, pero el dinero aún tenía que pasar por un banco de EUA. Y así es como el sistema financiero mundial ha funcionado por más de 70 años. Pero en la última década los bancos estadounidenses comenzaron a abusar de su condición de intermediarios financieros.

Una gran parte de esto es porque los bancos están bajo la intensa presión del gobierno federal para erradicar el lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo, la evasión de impuestos y cualquier actividad delictiva que puedan encontrar. Éstos son objetivos razonables a perseguir, pero su ejecución ha sido pésima. Al no poder determinar con certeza si esa transferencia bancaria de $5,000 a la tía Sally fue para fines legítimos o como parte de un gran plan de evasión de impuestos, los bancos han cumplido la obligación de desconfiar de todos y de todo.

¿Depositar o retirar unos miles de dólares en efectivo desde o hacia tu propia cuenta? Sospechoso. ¿Invertir en un negocio privado del que nunca han oído hablar? Sospechoso. ¿Transferir fondos a una cuenta en el extranjero? Sospechoso. ¿Recaudar dinero de los inversores para lanzar un nuevo negocio? Sospechoso.

"En mi caso, el banco pensó que enviar dinero al Reino Unido era sospechoso. Al parecer, piensan que Londres es el semillero del terrorismo financiero (y no les falta razón, pero ésa es otra historia). Tuve que poner a uno de mis empleados en un avión y volar ocho horas sólo para desatorar el dinero; una pérdida de tiempo y dinero completamente ridícula. Una cosa es estar alerta contra el terrorismo. Es completamente diferente trabajar constantemente en contra de sus propios clientes sin ejercer ningún sentido común o profesionalismo básico".

  


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