Última llamada para Steelers


Uno de los duelos ya clásicos en la NFL es el que hoy es catalogado como el partido de la semana: Patriots (9-4) vs Steelers (7-5-1).

Esta es la cuarta vez consecutiva que se enfrentan en campaña, y aunque en la historia (32 duelos han jugado en total) Pittsburgh ha ganado 14 y New Eangland 12, en los últimos años es muy sabido que los comandados por Tom Brady les tienen la medida a los de la ciudad del acero.

Ambos equipos vienen de perder ante rivales, en el papel, más débiles, sin embargo, su futuro en los Playoffs aún está en sus manos y sólo tienen que ganar, ganar y ganar (qué fácil suena).

Pero es un hecho que ni Pats ni Steelers son la mejor versión de ellos mismos. Pittsburgh ha sufrido tres derrotas consecutivas que los tiene en el límite para pelear los Playoffs. 

Esta es sólo la octava vez –en los 15 años de Ben Roethlisberger como quarterback de Pittsburgh- que Steelers ha caído tres veces en fila.

Para ganar hoy, los dirigidos por Mike Tomlin necesitarán alcanzar un nivel de juego más alto que el que han demostrado.

No se pueden dar el lujo de caer. Lo más difícil será borrarse de la cabeza esos tres últimos partidos y... la racha de cinco derrotas consecutivas (temporada regular y postemporada) ante New England, la cual se remonta a 2013.

El ataque de Pittsburgh se puede ver mermado con la ausencia de su corredor James Conner, que no practicó con ellos durante toda la semana. Si no está, volveremos a ver un juego en el que Roethlisberger tendrá toda la responsabilidad, y eso nunca es tan bueno.

Además, la defensa de Patriots es buena, en general, no presiona tanto, pero cubre muy bien los pases profundos, esos que le gustan a Big Ben.

La ofensiva de Patriots es por demás peligrosa. Brady con Edelman o con Gronkowski, es impredecible. Por tierra puede ser su ´talón de Aquiles´, pero volvemos a una clave elemental: tener en la banca a Brady.

La victoria es más urgente para Pittsburgh, y eso es mayor presión. Sí lo logra, podrá encaminarse al Playoff y será una bocanada de entusiasmo rumbo al cierre de campaña.

Si cae, tal vez sea tiempo de analizar si Mike Tomlin debe seguir al frente de este equipo que se ha llenado de talento en los últimos 10 años, pero no de títulos.

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