Una ‘chamba’ mal hecha


FRASE: “La nueva Fiscalía Anticorrupción mientras se organiza, tendrá más trabajo en analizar y corregir –o en su defecto descartar– los expedientes mal integrados que Canales le ha heredado”. 

El fiscal Anticorrupción, Javier Garza, exhibió lo que el gobierno estatal nunca ha querido reconocer: su fracaso para integrar expedientes en contra de exfuncionarios a los que se les acusa de actos de corrupción, entre otros asuntos.

Garza, desde una posición más equilibrada que le da ahora la autonomía de la dependencia que controla, dijo que ha encontrado una “infinidad de defectos” en la elaboración de los expedientes, entre ellos, la falta de pruebas contundentes, principal argumento para que los casos sean desechados.

La herencia que le ha dejado Ernesto Canales en cuanto a procesos abiertos en contra de decenas de exfuncionarios es bastante compleja para su ejecución.

El propio Garza reveló que ha recibido como 40 asuntos judicializados, los cuales tendrán que ser revisados para saber si proceden y no cometer un papelón de que éstos se caigan de la nada. 

Además, aclaró que no tiene en su poder ninguna carpeta con causas derivadas de la actual administración, algo que hace ruido y suena a proteccionismo “independiente”, toda vez que es aún Canales, con su Unidad Anticorrupción, quién lleva esos asuntos.

Es probable que Garza y su equipo nos digan la verdad sobre varios casos que mediáticamente han sido vendidos como “logros” por el actual gobierno, pero que al dorso de cada causa se han encontrado inconsistencias que han debilitado las acusaciones. 

Como nuevoleoneses lo único que pedimos es que haya más seriedad en los procesos y menos show; es decir, todo lo opuesto a lo que ha ocurrido hasta ahora.

Hay esperanzas de que así sea. La creación de la nueva Fiscalía Anticorrupción coincide con un periodo crítico de la administración “independiente” en materia de transparencia y combate a la corrupción. 

Si a esto le agregamos que el propio gobernador con licencia, Jaime Rodríguez, es investigado a nivel nacional por un fraude en materia electoral, se le ha restado mucha autoridad moral al gobierno “morado”, que insiste en buscar las impurezas administrativas del pasado, pero que no las quiere ver en este presente igual de poroso.

Recordemos que como zar anticorrupción y brazo ejecutor de sanciones de la gestión del “Bronco”, Canales ha fracasado. En su rol de subprocurador se ha visto envuelto en una serie de eventos pantanosos y cuestionables que han dinamitado su imagen y la de la actual gestión.

El fiscal, como sabemos, ha tenido que enfrentar un encadenamiento de nubarrones. Ha cometido una serie de errores, por ejemplo, en la integración de los expedientes en el juicio que se le sigue al exgobernador Rodrigo Medina por los supuestos incentivos a Kia. 

Y, como si lo anterior fuera poco, la cereza del pastel ha sido el ridículo manejo que le ha dado Canales al mega escándalo por la compra a un sobreprecio de 200,000 cobertores, y donde ha “indultado” a los responsables.

Garza tiene mucha “chamba” por hacer sobre una “chamba” mal hecha. Toda una contradicción, tratándose de un gobierno que presume ser transparente y que debió allanar los casos y no contaminarlos.


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