Valores y bienestar económico


Recientemente escuché una encuesta en la que se mencionaba que dos de cada 10 mexicanos afirmaban hacer trampa en el trabajo e incluso que saltaban alguna regla establecida, pero sobre todo que sobornaban a terceros para conseguir favores.

• Lo más deplorable de esta revelación es que para ellos esto es considerado como un mérito o una hazaña, en el pasado, estas prácticas acuñaron frases como “el que no tranza no avanza” o “no importa que robe, pero que salpique”, hoy en día, el resultado de esas acciones nos ha puesto a la cabeza de los países más corruptos según la OCDE.

• La actualidad del país está siendo marcada por una etapa económica muy delicada, que no se veía desde el famoso error de diciembre de 1994, la exagerada depreciación del peso frente otras divisas extranjeras, los recortes presupuestales que por un lado son vistos como mesuración del gobierno federal, pero a la postre pueden afectar los bolsillos de todos los ciudadanos cayendo aún más los indicadores del país. Aunado a todo esto, tenemos los ajustes que Banco de México está haciendo en la tasa de referencia, volviendo más caros los créditos departamentales y de tarjetas de crédito. Nuestro país está viviendo tiempos de vacas flacas y es necesario diseñar un plan de contingencia a la medida de las necesidades.

PLAN DE CONTINGENCIA:

• Bajar o eliminar el monto de las deudas es vital para sortear de manera cómoda cualquier evento futuro, sobre todo aquellas que son llamadas créditos revolventes, ya que éstas tienen tasas de interés variables y se modifican a cada cambio que hace el Banco de México.

• Moderación y control del gasto, que permita hacer un hábito de compra, muy necesario en tiempos de cambios económicos.

• Paso seguido a la eliminación de las deudas y a la reducción del gasto, esta el plan de ahorro, que comenzaría de manera forzada, pero con el tiempo se podría convertir en un bote salvavidas.

• Hay una zona en Estados Unidos llamada el Pasillo de los Tornados y sus residentes construyen sótanos para refugiarse del peligro, este ejemplo lo quiero usar de vuelta en nuestra propia realidad ya que es necesario el diseño y la implementación del plan de contingencia ante la crisis que se avecina, pero sobre todo es indispensable volver a los cimientos seguros, que se llaman: Valores. Las crisis económicas, como los tornados, nunca dejarán de existir, pero un buen plan disminuye el riesgo. Excelente semana.

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