'Vienes a mi casa a oír mis discos viejos'- Jumbo


Hace unos meses me topé con Bocanada de Cerati en vinilo, mi disco favorito del que considero el mejor músico de rock latinoamericano. Al estar escuchándolo recordé que ese álbum había salido en la misma disquera en la que estaba Jumbo en esa época y que nos habían invitado a la presentación del Metroplitan donde vi uno de los mejores shows de toda mi vida.

Al darme cuenta lo bien que se escuchaba este álbum en este formato y ver que era de la misma compañía empecé a fantasear con la idea de poder llegar a ver alguno de los discos de Jumbo sobre una tornamesa. Al investigar un poquito me informaron que mucho del catálogo de la antes BMG y ahora fusionada con Sony iría saliendo poco a poco en vinilo, por lo que tarde o temprano alguno de los tres primeros materiales de nuestra discografía vería la luz en acetato. Hace unos días salió Restaurant, el primer disco de Jumbo vuelve a las tiendas ahora en vinilo y está precioso. 

¿Porqué me ilusionaba tanto llegar a ver este lanzamiento? 

Mis dos razones son realmente simples: En primer lugar por la calidad de audio, no hay ni por dónde empezar a comparar una plataforma de streaming con un vinilo, el último se escucha completo, en tercera dimensión, mientras el otro es un dibujo borroso bidimensional visto a través de un vidrio empañado. 

En segundo lugar por el ritual. Escuchar un disco a la antigua te invita a prestarle atención de principio a fin, a leer los créditos, las letras y a apreciar el arte, lo que al final se traduce en una experiencia musical completa. El poner una lista en modo aleatorio comprimida y a través de unos audífonos pequeñitos sólo nos invita a tener un sonsonete de fondo mientras hacemos otra cosa, sin prestarle atención a nada. Luego nos preguntamos porqué pega lo que pega.

No tengo una colección tan grande de vinilos, mi formato siempre fue el CD, pero aún guardo algunos discos de mi infancia y empiezo a comprar cada vez más. Estamos de fiesta y aunque no siento para nada que hayan pasado20 años desde que estábamos en Boston grabando esas 14 canciones que darían inicio a nuestra carrera, me llena de nostalgia y buenos recuerdos poner el Restaurant de Jumbo en mi tocadiscos, es increíble escuchar nuestro primer material en el formato de mi infancia, la vida da un millón de vueltas.


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