With or Without You. U2


Ayer escuché Blackout, el nuevo sencillo de U2 y me voló la cabeza, pero me llama mucho la atención la situación actual de esta banda y su lucha por seguir vigentes. Nadie puede refutar que U2 es una de las mejores bandas de rock de todos los tiempos; sin embargo, en la última década, parte de la crítica especializada y un porcentaje de la audiencia más joven han tomado como deporte odiarlos.

No estamos hablando de una banda como Nickelback, la cual tiene una campaña de odio impresionante, con ellos podríamos argumentar que no es tan buena, que es un refrito post grunge mezclado con hard rock meloso, y aún así deberíamos dejar en paz a la banda y sus seguidores, si no nos gusta, pues no la escuchemos y ya.

Hubo quien se molestó cuando Davis Guggenheim escogió a The Edge para compartir junto con Jimmy Page y Jack White el gran documental de la guitarra de rock It Might Get Loud, pero en realidad sin ser un guitarrista técnico o virtuoso es por mucho de los que más han influenciado el sonido de la guitarra eléctrica moderna, en el instrumento hay un antes y un después de The Edge.

Los Millennials que los pueden llegar a ver viejos ponen en la mesa el argumento tal vez más tonto, el músico sólo se va haciendo mejor, aprendiendo más y acumulando experiencia y vivencias que bien utilizadas pueden resultar en cada vez mejores canciones, ¿o no se dieron cuenta que hace una semanas, a sus 74 años, Mick Jagger le dio una lección de “coolness” a las nuevas bandas con Gotta get a Grip?

Es verdad que Bono se ha pasado un poco o un mucho con sus acciones políticas, pero eso es algo que los grandes artistas hacen cuando tienen todo el dinero del mundo y un poder de convocatoria gigantesco, prefiero que un ícono del rock busque que se perdone la deuda externa de los países tercermundistas a que una celebridad del deporte tire billetes al cielo rodeado de bailarinas exóticas.

Su última gira, celebrando los 30 años del Joshua Tree no es recargarse en sus mejores tiempos, no es la vigésima reunión de Timbiriche, es celebrar que tres décadas después éste álbum sigue siendo una maestría.

Si no te gustó que te regalaran un disco en tu teléfono sin tu consentimiento no es culpa de ellos, es tuya que dejas abiertos esos permisos en las preferencias de tus aparatos. No te subas a ese tren, porque te aseguro que vas a jurar que fuiste fan el día que U2 ya no esté con nosotros. Después de escuchar Black Out espero con ansias el disco completo.


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