OpenA
Deportes

Toreros se van en blanco: no cortan orejas ni rabos

Toreros se van en blanco: no cortan orejas ni rabos
Foto: cortesía

El regiomontano Sergio Garza mostró sus deseos de triunfar en grande desde que abrió capa con su primero

Monterrey, Nuevo León.-Frente a un público entusiasta que hizo la mejor entrada de la temporada “jacalense”, unos tres cuartos del aforo permitido, el regiomontano Sergio Garza dejó ir las orejas por fallas con el acero, pero también dejó ver su voluntad al mostrar lo más torero de la tarde del domingo pasado en la plaza de toros Sebastián Medina “Los Jacales”, frente a un bien presentado encierro de la ganadería de La Playa, que ofreció un buen juego en términos generales.

Por su parte, el rejoneador potosino Jorge Hernández Gárate, quien sustituyó de última hora al capitalino Emiliano Gamero, quien apenas unas horas antes del festejo reportó una lesión en la cadera que le imposibilitó cumplir con su debut ante la aficiona regiomontana, se mostró muy voluntarioso en el quehacer con los toros de su lote y frente al entusiasta público que, emocionado, que se le entregó al ejecutar las suertes, dejándose llegar a los bureles con mucho temple y limpieza, pero errando en ambos a la hora de la verdad, con la hoja de peral.

El tapatío Arturo Saldívar, además de dejar ver un vestidazo azul turquesa y oro -y tres verónicas de ensueño con el primero de su lote-, instrumentó algunos muletazos aislados de gran calidad, pero sin terminar por romper, mostrándose en algunos momentos desconfiado por las dificultades ofrecidas por el lado de izquierdo del burel, y otro tanto quizás por el mal estado del ruedo. Además dejó verse apático al final del trasteo de su primero, repitiendo la dosis de apatía a lo largo de toda la lidia de su segundo, lo que le hizo escuchar el silencio del respetable.

En tanto, el regiomontano Sergio Garza mostró sus deseos de triunfar en grande desde que abrió capa con su primero, al que lanceó con suavidad y pulcritud a la verónica, después de deleitar al respetable al cubrir de manera espectacular y emocionante el tercio de banderillas, y al momento de hacer su brindis, el toro remató en un burladero y este se despitorró el cuerno derecho.

A pesar de ello, y el consecuente cambio de lidia que ofreció el toro por su lesión -y que echó por la borda las condiciones inmejorables de embestida que mostró al principio de la faena-, el regiomontano se mostró muy torero instrumentando dos series de buenos y templados muletazos que calentaron el ánimo en los tendidos. Pincha antes de que el toro se entregara a su espada, perdiendo la oreja y dando una merecida y única vuelta al ruedo.

Ante el cierra plaza y ya de noche, Garza recibe a su playero enemigo de hinojos con dos largas afaroladas, que fueron coreadas con emoción por los tendidos. Con los palitroques, el diestro nuevamente estuvo lucidor y certero ejecutando el último par, con banderillas cortas cerrado al hilo de las tablas. Con la muleta el espada se vio más asentado y dominador, dispuesto a agradar al respetable ante las francas embestidas del enemigo que le obsequió el motor para estructurar una buena faena, sin embargo, termina su labor después de tres pinchazos en buen sitio para escuchar un aviso de la autoridad y aplausos de los tendidos.

×