OpenA
Local

Matrimar sobreexplota mantos acuíferos en sierra de Picachos

Matrimar sobreexplota mantos acuíferos en sierra de Picachos

ONG insiste en que empresa de extracción de piedra afecta reserva de agua de 52 millones de metros cúbicos de agua, así como a la flora y fauna de esa montaña.

Ambientalistas y comuneros del municipio de Cerralvo exigen detener los trabajos que realiza la pedrera Matrimar en el santuario natural de la sierra de Picachos.

Los denunciantes advierten que los daños a esta zona, rica en biodiversidad, sería una “tragedia ecológica” de gran repercusión, pues la sierra es un pulmón que absorbe anualmente cerca de 3 millones de toneladas de carbono y produce más de 52 millones de metros cúbicos de agua, los cuales son aún más valiosos en esta época de sequía.

El Horizonte acompañó a los comuneros a los lugares más afectados por la sobreexplotación de la hidrología, y fue posible ver vegetación que perdió su tono verde y ahora es gris, así como centenarios árboles que se secan junto a un ojo de agua que ya no tiene suficiente líquido.

Matrimar también fue acusada de desviar el cauce del arroyo El Pescado, afectando a comuneros que usan el agua para regar sus tierras y alimentar a sus animales.

“El arroyo El Pescado lo desvió Matrimar y nos está dañando. La pedrera tiene años contaminando las tierras de agostadero”, explicó Aristeo Benavides, miembro de la comunidad Benavides Grande.

Además, el ambientalista explicó que el daño a los mantos acuíferos de la sierra, que tiene siete cuencas, es porque la empresa se instaló ilegalmente arriba de una de ellas, la Ramones-Agualeguas, y diariamente utiliza hasta 130,000 litros de agua de los arroyos Mojarras, Pescado y Sardinas.

placeholcer

“La normativa nos dice que no se pueden asentar empresas en represas, cauces, mantos acuíferos ni arroyos, y que deben estar retirados 20 metros de un lugar así. Pero Matrimar está arriba de la cuenca Ramones-Agualeguas y sigue operando, sigue dañando considerablemente el hábitat”, denunció.

En un buscador en línea, el activista mostró el trazo del arroyo El Pescado, que fue desviado por la pedrera.

“Nosotros nos metemos al Google Maps y puedes ver dónde va el cauce del arroyo y luego lo desvían, se ve que entra a un pozo, entonces ya no cursa hacia abajo, hacia esta zona, donde nutría los mantos acuíferos de este ojo de agua y de El Sabinal”, detalló.

El denunciante mostró a El Horizonte el Ojo de Agua Benavides, totalmente seco, con sus árboles en riesgo de morir, porque ya no tienen riego por el desvío del arroyo El Pescado.

“Había un canalito que pasaba por entre el pueblo y siempre tenía agua para bañarnos. Teníamos suficiente agua para sembrar una hectárea o dos y darle de comer a los animales, y ahorita muy apenas tenemos agua para tomar”, lamentó.

Otro de los cambios que han experimentado los comuneros con Matrimar es que ahora el agua, aseguran, deben extraerla de mayor profundidad.

“Cuando iniciamos la noria (maquinaria para extraer agua de un pozo) en 1986, el agua estaba a 8 metros de profundidad y luego llegó la empresa y ahorita, el agua está a 20 metros; entonces hubo un impacto a la sierra, a la cuenca”, señaló Benavides.

El denunciante también señaló que la empresa arroja polvo contaminante (partículas PM10) sobre el agua y el alimento del ganado, perjudicando el santuario natural de la sierra de Picachos.

“Las partículas PM10 de polvo que se levanta cuando escarban el cerro contaminan el alimento de los animales; son muchos los problemas que nos está causando ahorita, y aparte el desabasto de agua... la ganadería en esta zona se está muriendo por eso”, aseguró.

Benavides explicó que presentó una denuncia ante las autoridades estatales de la anterior administración y no pasó nada.

Al respecto, El Horizonte publicó el pasado 29 de marzo que el exsecretario del Medio Ambiente, Manuel Vital, armó una “treta” al ampliar el Área Natural Protegida de la sierra de Picachos, supuestamente para responder a los reclamos contra Matrimar, pero dejó a la empresa fuera de esa zona ampliada, por lo cual pudo seguir trabajando.

Por su parte, la empresa, en una carta enviada a esta casa editora, aseguró que no contamina la zona natural porque tiene infraestructura de última generación y realiza un manejo sustentable.

“Matrimar ocupa el cuidado del agua y los cuerpos hídricos de la zona. Por eso, cuenta con maquinaria para hacer un uso eficiente de este líquido, así como para evitar impactos ambientales”, se lee en la carta.

En febrero de 2012, Matrimar fue sancionada por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), con una multa de $550,000 pesos por causar un impacto ambiental y de $730,000 pesos por daños forestales.

Además, fue condenada a regenerar la zona afectada, estimada en 130,000 metros cuadrados, pero eso, denunció el activista, no ha sucedido.

La empresa es propiedad de los hermanos José Santos e Ignacio Martínez Gutiérrez, quienes tienen parentesco con el actual alcalde de Cerralvo, Baltazar Martínez Montemayor, y su hijo, el exalcalde Baltazar Martínez Ríos, ambos de filiación panista.

 


ADS

×