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Simulan proteger la sierra de Picachos y favorecen a pedrera

Exsecretario de Desarrollo Sustentable de Nuevo León amplía protección a montaña, pero perdona a empresa Matrimar

Manuel Vital, exsecretario de Desarrollo Sustentable (Sedesu), en el gobierno del “Bronco”, fingió proteger a la sierra de Picachos de la devastación que realiza desde 2010 la pedrera Matrimar, establecida en dicha montaña en el municipio de Cerralvo.

De acuerdo con activistas, para acallar sus voces, así como las de diputados locales y federales y senadores que luchaban contra la pedrera, la administración estatal anterior simuló “una gran acción”: amplió el Área Natural Protegida (ANP) de la sierra de Picachos de 75,852 hectáreas a 175,305, es decir, en 131% más, tal como ellos lo pedían.

Sin embargo, el engaño consiste en que dejó las 600 hectáreas de la pedrera en una “zona de exclusión”, encapsulada en el perímetro de la ANP, por lo que puede seguir operando y devastando la sierra.

Lo que es peor, afirman los activistas basados en datos de la desaparecida Sedesu, es que dicha explotación está acabando con la cuenca hidrológica Agualeguas-Los Ramones, pues diariamente Matrimar usa hasta 130,000 litros de agua de los arroyos Mojarras, Pescados y Sardinas. Además, está dañando los mantos acuíferos de la sierra de Picachos, la cual es una “fabrica de agua”, pues hay estudios que indican que al año absorbe y produce 52 millones 200,000 metros cúbicos de agua.

El decreto de la ampliación de la ANP de la sierra de Picachos, en su modalidad de Reserva Natural Estatal, se publicó el 22 de septiembre del 2021.

Al respecto, Aristeo Benavides, uno de los principales activista que han luchado contra la pedrera de Matrimar y perteneciente a la comunidad Benavides Grande y Benavides Olivares, afirmó que el decreto fue un engaño, porque lo que pedían los comuneros es que el estado prohibiera la explotación y extracción de piedra caliza y triturados, pero “se les perdonó” por razones políticas y económicas.

“Dijeron que no se podía meter esa zona al área natural protegida, porque ya estaba dañada, por eso quedó fuera y siguen operando. Era ilógico proteger alrededor de la pedrera si la pedrera iba a seguir dañando sus mantos acuíferos, su flora y fauna, ya que las emisiones de polvo son muchas”, agregó el activista.

Benavides, quien en septiembre del 2019 hizo viral un video en el que exponía la problemática y cómo afecta al arroyo Mojarras, dijo que en momentos como los actuales, cuando falta el agua, es cuando más se debe cuidar el recurso natural, por encima de los intereses personales.

“Esa pedrera está dañando la cuenca hidrológica Agualeguas-Ramones, la cual tiene una disponibilidad de alrededor de 4 millones de metros cúbicos y en lugar de destruirla deberían usarse para la gente que vivimos alrededor o para la metrópoli ahorita que estamos viendo la sequía como está.

“Esa pedrera ya llegó a los mantos freáticos, ya llegó a la cuenca, el agua ya está emanando; nos dicen que es agua llovediza, pero sabemos de antemano que no ha llovido en un año”, indicó Jiménez.

ONG’s Tomarán acciones legales contra el decreto

Según Benavides, desde que Matrimar empezó a explotar la sierra de Picachos, se han presentado 12 juicios, entre amparos y denuncias penales.

Actualmente, señaló, según la ley, se tienen cinco años para impugnar dicho decreto ante el Tribunal de Justicia Administrativa.

Esto se haría mediante un juicio de lesividad, que es el instrumento de los ciudadanos contra actos de autoridad.

Alfonso Barragán, presidente de la Asociación Ecológica de la Sierra de Picachos, quien también ha combatido la pedrera Matrimar, dijo que no sólo ellos, sino que muchas personas

tomarán acciones para revertir la medida.

“Con todo esto, estoy seguro que no nada más nosotros, sino mucha gente se va a sumar a la defensa del derecho de la gente, del ser humano, de la propia naturaleza, que tienen derecho al vital liquido y a subsistir en las regiones donde nos encontramos.

“Mucha gente se va a unir a ser conciencia y presión para que estas actividades cambien de lugar, las pedreras se ocupan para infraestructura y la construcción propia de las ciudades, pero hay lugares para hacerlo y hay lugares que deben ser preservados como es el caso de Picachos”, afirmó.

Indicó que la ampliación de la ANP ayuda en que ya no se podrá extender más la pedrera.

“Las normas de operación de las nuevas pedreras ya contemplan que no se pueden establecer en zonas de escurrimientos o lechos de tierra con capacidad de retención de agua.

“Ahorita estamos viendo una crisis de agua muy real y no queremos dañar nuestros lugares donde se recargan los acuíferos”, señaló.

Historia de devastación

La lucha contra la pedrera Matrimar inició desde el 2010, cuando se instaló de forma ilegal en la Sierra de Picachos.

Desde entonces, activistas comenzaron a realizar denuncias y demandar que se investigaran los hechos. Sin embargo, ese año, el entonces delegado de la Semarnat, Jorge Gerardo Rodríguez Peña, concedió el cambio de uso de suelo a favor de Matrimar.

Pero, en 2013, los vecinos de Higueras promovieron un amparo contra el cambio de uso de suelo.

En 2017, Matrimar buscaba ampliarse y comenzó el desazolve del terreno en Doctor González, a pesar de no contar con los permisos legales. Posteriormente, en 2018, trasciende que se aprobaron los permisos para el funcionamiento de Matrimar en Doctor González, pero al año siguiente fueron cancelados.

Alcaldes panistas de los municipios rurales de Cerralvo, Agualeguas, General Treviño, Melchor Ocampo y Parás, apoyaban que se diera luz verde a la pedrera; sin embargo, el senador Víctor Fuentes estaba en contra e incluso logró que el Senado de la República aprobara un exhorto para pedir al gobierno del estado de Nuevo León que la clausurara.

En esa ocasión, Manuel Vital dijo que no se había procedido con el exhorto, porque había amparos, pero, en octubre del 2019, la secretaría de Desarrollo Sustentable le otorga a Matrimar el permiso de Impacto Ambiental y la Licencia de Funcionamiento por 25 años, y en diciembre del mismo año le otorga autorización de aprovechamiento de los recursos por 25 años.

Ante ello, integrantes de la Comunidad Benavides ganaron un amparo ante el Tribunal Agrario, para proteger la Sierra de Picachos e impedir que la pedrera Matrimar siga operando en Doctor González, pero en medio de ello, el anterior gobierno de Nuevo León, encabezado por Jaime Rodríguez, amplió en más de 131% la zona resguardada de la Sierra de Picachos.

Sin embargo, en ese perímetro no se incluyó a la pedrera.

“Varias personas impulsamos que la pedrera se cerrara, el gobernador tiene la facultad de clausurarles o de expropiarles la tierra, ya que es para un bien común; la Sierra Picachos nos da muchos recursos ambientales al estado de Nuevo León y agua a los municipios que vivimos alrededor.

“El gobernador tiene la facultad de expropiar lugares como ese, recuperarlos… Desde que se decretó el área natural protegida, pues fue entre comillas. Si el estado quiere hacer algo grande, pues necesitarían hacer cosas grandes como cerrar esa pedrera”, agregó Benavides.

 

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