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Nuevo Leon

Sin clases presenciales niños en Nuevo León no saben leer

Gerardo, tiene ocho años y lo regresaron a segundo porque no sabía leer ni escribir

En Nuevo León ya aparecieron numerosos niños de segundo y tercer grado de primaria que aún no saben leer ni escribir cuando, según estándares y pedagogos, desde que cursan primero ya deberían tener esos conocimientos.

Esto se debe, según denuncian organizaciones civiles, a que desde marzo del 2020 miles de ellos no han tenido clases presenciales, sino en línea, por lo que “por WhatsApp” les mandan las tareas y dichas habilidades se aprenden solamente en el “tú a tú” entre alumno y profesor. 

No hay un dato oficial de cuántos menores están en esta condición, pero Consuelo Bañuelos, fundadora de Promoción de Paz, dijo que su organismo trabaja con 500 familias de sectores urbanos muy marginados y, por los menos, han detectado unos 100 casos lo que es un reflejo de la problemática. 

“Hay niños que entraron a primero de primaria en agosto de 2019, que ahorita están en tercero de primaria y no saben leer porque ese tipo de aprendizaje se da en el tú a tú, en la presencialidad, y la mayoría de los padres de estos niños no tiene las competencias y las habilidades para poder enseñarle a leer o las operaciones básicas”, indicó Bañuelos.

Por lo tanto, secundó Carmen Farías, directora de Zihuame Mochilla, que atiende a grupos indígenas, es urgente que la presencialidad sea obligatoria y no opcional. 

“(Exigimos) que las escuelas ya abran a tiempo completo, sería lo ideal que ya volvieran a la presencialidad todas las escuelas con las debidas medidas. “Vemos problemáticas muy fuertes, en niñas, niños y jóvenes, se han quedado muy rezagados en el aprendizaje, el daño por no haber asistido de manera presencial se ve en esta brecha donde no tienen los conocimientos que debieron de tener durante este lapso”, afirmó Farías.

Actualmente, el semáforo Covid de Nuevo León permite las clases al 100% en aforo y horario, pero la autoridad educativa da la opción de que los maestros, en conjunto con los papás, determinen la modalidad.

El dato más reciente de la Secretaría de Educación arroja que de 6,232 plantes públicos y privados que hay en la entidad, 4,761, que son el 75%, trabajan en modalidad “mixta”, es decir, van algún día de la semana a clases mientras que 1,417, que son el 25%, están a distancia. 

En realidad, dijeron esas organizaciones civiles que integran el colectivo “Niñez Esencial”, ese 25% no tiene ninguna actividad lo cual es “sumamente preocupante” porque están ocasionando daños irreversibles a corto y largo plazo.

“(Muchos niños), en segundo de primaria prácticamente se la pasaron en clases por WhatsApp, la mamá tiene el celular en la mano, si trabaja hasta que llegue del trabajo”, indicó Bañuelos.

 Las activistas señalaron que si los niños no saben leer ni escribir entonces en cinco o 10 años no podrán aprender sistemas de computación u otro idioma.   

“Es algo grave por la repercusión la vamos a tener a 5 ó 10 años, cuando esas competencias que se tendrían que ver ahorita adquirido no se tienen, el niño va creciendo, se va volviendo adolescente y va teniendo necesidad de aprender otras cosas, pero sino tiene la base pues no lo puede hacer”, indicó Bañuelos.

Sin clases presenciales niños en Nuevo León no saben leer

Hibridez no funciona” 

Las ONG´s dijeron que está demostrado que las clases a distancia y la hibridez, son un fracaso en Nuevo León, México y el mundo. Señalaron que, si algunas escuelas de Nuevo León no tienen lo necesario para volver en cuanto a infraestructura, entonces se deben acelerar las reparaciones.

“La hibridez en ningún caso está funcionando, en ningún nivel, la mayoría de los países ya tiene clases presenciales y este esquema híbrido no está funcionando”, dijo Bañuelos.

En tanto, Farías, de Zihuame Mochilla, expresó que no hay estudios que demuestren que las escuelas son focos de contagio por lo tanto deberían trabajar a “full”, no sólo unas cuantas horas a la semana ni a distancia.

“Hay escuelas que regresan y tienen tres horas presenciales por semana, tenemos niños que van dos horas a clases, lunes en internet, el martes van cierta cantidad de grupos, el miércoles otro y el jueves otro y el viernes otra vez clases por internet para todos y los que van, van tres horas… no van los tres días, van uno de esos días, eso no es suficiente”, dijo Farías.

A los seis se aprende a leer y escribir 

La pedagoga, Nohemí Galván, indicó que en la edad considerada para empezar a aprender a leer son los seis años y si esto no se da desde esa edad, entonces conforme avance el tiempo el proceso cognitivo será complicado porque se va retrasando. Coincidió que las clases en línea que surgieron debido a la pandemia de Covid-19 no son eficaces porque no hay manera de supervisar a los niños.

“Los niños no han tenido estímulos de lectura porque la lectura que tienen es si quieren, si pueden y si tienen ganas, en la casa, no es como en la escuela que tienes un plan ya trazado para aprenderlo.

“Esto ha bloqueado mucho el desarrollo de la lectura y la escritura de los niños”, indicó Galván. La experta en educación dijo que es necesario que los menores regresen a las aulas para que puedan adquirir las habilidades urgentes para su desarrollo.

“Definitivamente el niño necesita regresar, no nada más por la cuestión de la lectoescritura, sino por la socialización y por todo lo que conlleva la vida cotidiana de la escuela. “Hay muchas escuelas que todavía siguen con las clases en línea ¿y qué sucede? Las instrucciones las dan a través del internet o de las redes sociales, los exámenes para mí no tienen una validez porque los están presentado en la casa y están preguntado, entonces entra mucho el apoyo o la ayuda de la mamá, de la abuela, de la tía o de quién esté ahí al pendiente y se los leen y les hace el trabajo”, agregó Galván.

 

El caso de Gerardo: tiene ocho años y lo regresaron a segundo porque no sabía leer ni escribir 

 

Sin clases presenciales niños en Nuevo León no saben leer

Gerardo tiene ocho años y con dificultad escribe y deletrea algunas palabras. Debería estar en tercer año de primaria, pero está en segundo porque la maestra lo regresó al no saber leer ni escribir.

“Co-co, sa-la, sa-co, esa no me la sé, lla-ve-ro, co-sa, be-so”, dice con dificultad el menor, estudiante de la Primaria Cuauhtémoc, de la colonia Lomas Modelo, del poniente de Monterrey. Vecino de la colonia Ampliación Azteca, Gerardo tuvo la desastrosa suerte de que en primero de primaria se le atravesó la pandemia del Covid y suspendieron clases por lo que desde marzo de 2020 hasta octubre pasado, no había ido a la escuela. Su maestro le mandaba tareas por WhatsApp a su mamá quién trabaja y tampoco sabe leer ni escribir. 

“Tuve un mes que batallé mucho con el celular, no tenía celular, nada, pues ya le decía a mi hermana: ´pásame tu celular para enviar el trabajo de mi hijo, porque duró un mes y no trabajaba, las tareas me las mandaban por WhatsApp”, dijo Magdalena García, madre del menor.

A raíz de que entró Samuel García a la gubernatura y permitió clases presenciales, Gerardo volvió a las aulas y en estos dos meses es que ha aprendido lo poco que ahora sabe.

“El niño batallaba mucho porque no sabía leer y para empezar yo no fui a la escuela tampoco, no fui a la escuela y no sé leer, no sé escribir. “Me la mandan ahí al celular, poquito sé leer ¿Ocupas aprender más? Más a leer”, dijo la madre de familia. El niño empieza a recuperar lo perdido, pero sin duda la pandemia provocó que perdiera un año de estudio.

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