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El porqué de las cosas

Alguien quiere pensar en los niños, por favor

El porqué de las cosas

Después de muchos intentos por reactivar todo lo adultamente posible, a casi un año del inicio de la pandemia, hoy la discusión regresa a la reactivación escolar y lo que esto implica.

Viene a mi mente el capítulo de los Simpsons, donde el alcalde de Springfield, Joseph Fitzgerald O'Malley Fitzpatrick “Joe” Quimby, pide que no le prohíban el alcohol, pues – es delicioso, hace a las mujeres más bellas y nos hace prácticamente invulnerables a las críticas- y posteriormente una mujer grita: ‘¡Alguien quiere pensar en los niños por favor!’.

Y es que además de lo misógino, machista y adulto que se lea ese fragmento del episodio (superado por la realidad), hay que aceptar, empezando por mí, que la discusión sobre el bienestar de los niños pasa siempre por la lógica adulta y esto, a pesar de que los niños no pueden votar o crear política pública, es una alarma que debemos de atender.

Hace un par de días publiqué en mis redes sociales lo siguiente: “Uno de los argumentos que más leo para regresar a clases presenciales en escuelas privadas es la salud mental de los niños. Los niños se adaptan, están inquietos, también sufren, pero se adaptan mejor que nosotros. El problema somos papás y mamás. Sin una estrategia clara pondremos en riesgo a muchos familiares”.

Y como buena discusión feisbuquera, hubo opiniones a favor y en contra, lo que me llevó a aclarar que: 1.- Mandar a los niños a escuelas sin una estrategia clara no es la solución al problema, al contrario, puede desatar otro problema de salud pública. 2.- La falsa creencia de que mandar a los niños a la escuela solucionará el hartazgo, el cansancio, etc.

Ya que esto provoca que los padres y madres sigamos tratando a nuestros hijos como el síntoma a curar. Es común en la clínica recibir pacientes niños y jóvenes que no son la causa del problema, pero son tratados como si lo fueran, lo que sigue perpetuando que los padres, madres o cuidadores rehuyan a trabajar sus propios problemas y asuman sus miedos, responsabilidades, etc.

3.-Por supuesto que es importante la salud mental de los niños, y mucha de esa salud mental depende de quienes les cuidamos y que poco hacemos por nuestra propia salud mental. Los niños y las niñas están afectados social y emocionalmente con esta pandemia, debemos de actuar ya.

Urgen estrategias para la reinserción infantil en actividades y espacios necesarios para su desarrollo. Ciertamente la escuela virtual no ha cumplido el objetivo, pero abrir las escuelas va a tapar momentáneamente un problema para destapar otro. Es normal que estemos hartos de nuestros hijos y fastidiados de la dinámica familiar a casi un año de encierro.

Y fue así, que entre rebotar ideas con una buena amiga y una amada colega, entendí que debemos considerar la mirada infantil en la vida y decisiones públicas. Ahora más que nunca los niños nos necesitan haciéndonos cargo de nosotros mismos y una buena manera es que vayamos a terapia.

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