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Latitud

Alianza Ciudadana por Nuevo León AC

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Alianza Ciudadana por Nuevo León AC

Tanto se critica a las asociaciones civiles, que ahora se les intenta frenar la red de financiamiento privado. La nueva miscelánea fiscal corta la deducibilidad de impuestos a los donativos privados. ¿Es bueno que el Estado se arrogue las vías de apoyo a causas sociales? No. Debería hacerse una acción conjunta, mancomunada. 

Por supuesto, muchas asociaciones civiles (en México, así se les denomina legalmente a las ONG), se utilizan como estrategias fiscales para deducir impuestos. En otro artículo analizaré a fondo este esquema, que tampoco tiene que ser de entrada mal visto. Uno puede hacer un donativo que te salga del corazón y que al mismo tiempo reduzca tus montos aportados en las declaraciones fiscales. Una cosa no quita a la otra. 

Las estrategias fiscales son válidas, son operaciones no ilegales, y el Estado no tiene por qué condenarlas como si fueran en sí mismas lavado de dinero. Algunas lo son, otras no. Es más: estoy seguro que la mayoría no lo son. Trataré en otro artículo un caso interesante como ejemplo a esto que digo: las acusaciones fiscales contra Gloria Trevi. No la exonero, no la disculpo: pongo en contexto su situación. 

Pero vuelvo a las asociaciones civiles. En San Pedro se ha creado, como bien lo señaló ayer El Horizonte, la Alianza Ciudadana por Nuevo León AC que iniciará formal y legalmente dentro de dos semanas, cuando ya tengan su acta constitutiva. Se trata de una iniciativa ciudadana. Me consta. No conozco personalmente a quienes la encabezan, pero me quedan claro sus intenciones puramente civiles. No es una pantalla política donde esté detrás, agazapado, un partido, o un grupo en busca del poder. 

Son ciudadanos, activistas, líderes sociales, presidentes de colonia, profesionistas y jóvenes emprendedores que asumen el silencio oficial de las autoridades como un agravio. A los vecinos de un municipio nos gusta que los ayuntamientos nos escuchen. Así soltemos protestas o reclamos contra la indiferencia o los atropellos. De eso se trata. De alzar la voz cuando sea necesario. No simplemente de polarizar la opinión pública y defender a un alcalde a toda costa.  

Ojalá este tipo de organizaciones civiles se expandan a todos los municipios de Nuevo León y que sus voces se escuchen fuerte en el Área Metropolitana de Monterrey. En el fondo, vivimos en una gran urbe, dividida artificialmente por municipios, pero que deberían ser gobernados por los mismos principios éticos y la misma disposición del gobernante a escuchar voces conformes e inconformes por igual. Muchas veces los servidores públicos se creen caciques de comarca medieval. Allá ellos. Que se atengan a las consecuencias.

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