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Nutrición con propósito

Alimentación para combatir el estrés

Nutrición con propósito

El estrés se ha convertido en un peligroso enemigo para la salud y bienestar de millones de personas.

El estrés afecta al estado de ánimo, la salud cardiovascular y la calidad de las relaciones interpersonales. Además, estar estresado te conduce a comer alimentos poco saludables.

Las grasas saturadas, los azúcares añadidos y los aditivos están presentes en la dieta de muchas personas que atraviesan procesos de gran tensión psicológica. De hecho, comer compulsivamente y recurrir a la comida basura ejerce un efecto calmante y neutralizador de la ansiedad. Sin embargo, ese efecto es sólo momentáneo.

Los alimentos ricos en calorías sólo te hacen creer que te sientes mejor. Sin embargo, a la larga te perjudican. Por el contrario, comer alimentos saludables, y tomar una decisión consciente, sí que puede ofrecerte un alivio real. Por eso, acaba ahora con el círculo vicioso del estrés y los malos hábitos de alimentación y empieza con una verdadera nutrición sanadora.

Empieza a dar más relevancia a las verduras y frutas en tu dieta y pronto verás cambios en la mejoría de tu estado de ánimo:

Nueces y pistaches

El estrés agota tus recursos de vitamina B y comer nueces ayuda a reponerlos. Esto mantiene a tus neurotransmisores en forma y te ayuda a manejar la respuesta de estrés. El potasio también es clave. Unos cuantos pistaches al día pueden disminuir tu presión arterial y reducir la tensión que el estrés ejerce sobre tu corazón.

Carne de pavo

El triptófano es un aminoácido que potencia la producción de serotonina. Esta sustancia química, a su vez, induce a una mayor sensación de felicidad y bienestar. De esta forma, comer pechuga de pavo, que lo contiene, puede tener un efecto calmante. Otros alimentos ricos en triptófano son las lentejas, pescados y huevos.

Pimientos rojos

Contienen altos niveles de vitamina C. Ayuda a mantener la presión arterial más baja y a recuperarte más rápido del aumento de cortisol en momentos de gran nerviosismo. 

Salmón

Para mantener el ingenio y una mente lúcida, uno de los aliados es el Omega-3. También ayuda a reducir la ansiedad. Con unas dos porciones por semana de salmón o algún otro tipo de pescado graso, notarás los efectos en poco tiempo.

Los bebedores de té tienen más fácil disminuir sus niveles de estrés y de cortisol. Por el contrario, la cafeína acelera la respuesta al estrés en muchas personas, así que quédate con los descafeinados y los tés de hierbas.

Chocolate negro

Según algunos estudios, una onza y media al día durante dos semanas contribuye a bajar tus niveles de cortisol y hormonas que provocan sensación de ansiedad. Para que esto funcione, debes consumir chocolate con al menos un 70% de cacao.

Decide alimentarte de manera saludable. Las mejoras llegarán en poco tiempo y con esos buenos hábitos conseguirás mejores niveles de salud y bienestar.

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