OpenA
Asesoría Legal

Alimentos de abuelos

Asesoría Legal

Alimentos de abuelos

A propósito del día del abuelo celebrado el pasado 28 de agosto, existen situaciones en donde los ascendientes en segundo grado, o sea los abuelos, pueden llegar a tener la obligación subsidiaria de otorgar alimentos, vestido, educación, recreación, etc., a sus nietos.

Este tópico fue abordado por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la contradicción de tesis número 410/2014, en la cual se estableció como criterio obligatorio que los abuelos están obligados a suministrar alimentos a su nietos cuando a) falten los progenitores y principales obligados; o, b) los padres se encuentren imposibilitados para proporcionar alimentos a sus menores hijos.

Es importante destacar que la Primera Sala ha establecido que la obligación de dar alimentos que la ley señala a cargo de ascendientes de ulterior grado, hermanos o parientes colaterales hasta el cuarto grado, respecto de un determinado sujeto, no deriva de la patria potestad, sino de un principio de solidaridad familiar, basado en una expectativa de asistencia recíproca. Así, el principio de solidaridad familiar surge a partir de situaciones de convivencia que responden a vínculos sanguíneos o afectivos. 

En ese sentido señala nuestro máximo tribunal constitucional que tal solidaridad se manifiesta en asistencia y ayuda mutua que responde a una naturaleza circunstancial: la necesidad apremiante de un integrante de la familia y, por tanto, la exigencia de que el resto de las personas que componen a la misma satisfagan la carencia en cuestión, según el principio de proximidad: los parientes más cercanos excluyen a los más lejanos. 

Puntualiza la Primera Sala que si bien los abuelos y el resto de los familiares  distintos a los progenitores responden a un principio de solidaridad cuando otorgan alimentos a los menores en una familia, es importante destacar que cuando proporcionan tales alimentos no lo hacen en forma solidaria en términos de la teoría general de las obligaciones, sino que lo deben hacer de conformidad al orden establecido en la legislación vigente de cada Estado, ya que la obligación lejos de ser solidaria es subsidiaria y, por tanto, excluyente. 

En ese sentido, la corte señala en este precedente en mención que si bien los abuelos gozan de un papel importante en la dinámica actual de las familias, fundamental en la cohesión social y transmisión de valores, lo cierto es que ello no implica que deba imponérseles una obligación solidaria, junto con los progenitores, de dar alimentos a sus nietos, pues la existencia de la obligación alimentaria de unos y otros responde a dos situaciones claramente diferenciables. 

Así, la obligación alimentaria que tienen los progenitores en relación con sus hijos surge como consecuencia de la patria potestad, mientras que la obligación que puedan tener los abuelos respecto de sus nietos deriva del principio de solidaridad familiar, razón por la cual no es posible concluir que en tales escenarios los padres y abuelos se encuentren en un plano de igualdad. 

Ahora bien, como ya se señaló, la obligación que tienen los abuelos de proporcionar alimentos a sus nietos, sólo es de carácter subsidiario, siendo las condiciones para que se actualice la obligación alimenticia a cargo de los abuelos que 1) falten los padres de los menores; o 2) que éstos se encuentren imposibilitados para proporcionar alimentos a sus menores hijos. Debe decirse que dichas condiciones son independientes entre sí, basta que se actualice una para que se configure la obligación de los abuelos a suministrar alimentos a sus nietos.

Con relación a la primera condición, la Primera Sala ha señalado que ella se configura ante el fallecimiento de los progenitores; sin embargo, la falta de padres también puede atender a otras circunstancias, tales como la existencia de personas desaparecidas, aquellos padres que no pueden ser ubicados, o aquellos que se desconoce su domicilio o paradero. 

Por otro lado, se actualiza la segunda condición cuando quien se encuentra obligado de manera preferente al pago de alimentos no se encuentra en condiciones de proporcionar los alimentos, por lo que atendiendo a las necesidades de los menores, existe un obstáculo absoluto para que el deudor primario o preferente las satisfaga, en ese sentido, es preciso verificar que el progenitor no tiene bienes suficientes para satisfacer las necesidades de sus hijos y que además, dada su condición particular, no están en posibilidad de trabajar para obtener sus propios recursos, por tener una imposibilidad absoluta que se los impide.

De esta manera, nuestra Suprema Corte, a través de la Primera Sala, establece un precedente muy relevante en materia de protección a los menores, por lo que hace a sus alimentos, estableciendo en qué escenarios los abuelos tienen la obligación de suministrar en favor de sus nietos los alimentos que estos necesitan.

×