OpenA
Recuerdos de una vida olvidable...

Aterrizando en la razón

Recuerdos de una vida olvidable...

Aterrizando en la razón

La paz de tu madrugada abre tus ojos acostumbrados a la angustia de lo inmediato, entras a redes sociales y te empapas por la fuga de su drenaje evidenciada en el comienzo de las operaciones del aeropuerto Felipe Ángeles.

Admites que tu olor es ahora desagradable, pero también que eres parte de esa sociedad drenando sus insatisfacciones, complejos y divisiones. O eres extraterrestre o aceptas ser parte de este todo del que permean absurdos.

Claro, admites que en ese conjunto hay seres en alturas tales que siempre los verás de abajo hacia arriba. Ni cristalina ni hedionda toda es la composición del conglomerado en el que militas.

Pero quizá tienes razón: si un elemento ha destacado en las críticas en torno a la inauguración del aeródromo es un profundo clasismo, que presenta los sueños de algunos para ocupar un nivel superior en la pirámide social, aunque tengan que discriminar o negar a sus iguales.

Focalizar los señalamientos negativos hacia la nueva obra en la venta de tlayudas en su interior o menospreciar su aspecto aludiendo su supuesto parecido a una central camionera, hablan de una profunda ignorancia o de una igualmente profunda pereza para explorar el fondo de las cosas mediante la razón.

Pretender darle un sentido peyorativo a la venta de antojitos regionales lejos de un restaurante como los que ni tú ni algunos críticos del "feis" conocen ni conocerán, renegando de raíces que deberían ser motivo de profundo orgullo, como las que están en tierras oaxaqueñas, de rica y mundialmente reconocida gastronomía ejemplificada por las también conocidas "clayudas"; o asociar una terminal de autobuses con algo indigno, reflejan una visión que presenta lo popular como ajeno a los cánones de lo "bueno" definidos por una minoría poderosa, tan odiada como admirada, que impone el deber ser a una parte de la masa que quiere ser como ella.

¿Reflejará también esto la visión de quienes como tú se asumen incapaces de triunfar, de seguir modelos propios o de cuestionar el fondo de las cosas por preferir la comodidad de observar sólo lo que está en la superficie de estas?

Supongo que entiendes cuál es el punto central aquí, ¿verdad? Por supuesto, no se trata de glorificar ni condenar a quienes hicieron la referida terminal aérea. Criticar y debatir las acciones del gobierno, sociedad o individuos resulta elemental para mejorar lo mismo la vida comunitaria que la personal. ¿Quién puede arreglar su aspecto sin verse en el espejo?

Una administración pública como la federal que hoy rige, más cercana a la fe que a la ciencia, más proclive a la lisonja que al cuestionamiento –quizá como las anteriores, aunque menos discreta con relación a estas características– requiere urgentemente admitir en el reflejo de su realidad, no de su aspiración, su necesidad de mejorar.

Sin embargo, para satisfacer esa demanda necesita de ciudadanos, instituciones y opositores comprometidos, primero, con lo humano que a todos es común y, luego, con el interés propio, que a todos resulta entendible.

Por hoy tu conciencia se despide de ti, primario acomodador de letras, pero antes de abandonar este espacio deseo recordarte el relato que te compartió tu amigo bombero, cuando rescató a una mujer que durante una madrugada caminaba en sentido contrario sobre el carril de alta velocidad de la principal avenida de su ciudad.

Ante el inminente riesgo de que fuera atropellada, él debió primero inspirarle confianza y después abrazarla para conducirla a sitio seguro. Sintió así muy cerca su mirada de tristeza, se impregnó de los malolientes orines que cubrían su sucio vestido y olvidó la presencia de los parásitos que poblaban su maltratado cabello. Sólo dejó de abrazarla cuando después de que platicaron, es decir, luego de que intercambiaron soledades, estuvo seguro de que ella no regresaría a buscar la muerte.

Esa vez, te contó el pulcro bombero, confirmó que tan igual era a todos como irracional suponerse superior.

riverayasociados@hotmail.com

×