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Carrera por el Imperio

China en el conflicto Rusia, Ucrania, EUA y aliados

Carrera por el Imperio

El lado de China en el conflicto Rusia, Ucrania, EUA y aliados

Recientemente, el presidente de China, Xi Jinping, tuvo una videoconferencia con el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el jefe de gobierno de Alemania, Olaf Scholz. Entre sus argumentos, insistió en buscar una "solución diplomática" al conflicto entre Rusia y Ucrania y prevenir una mayor "crisis humanitaria". Propuso a ambos líderes mediar "conversaciones de paz". 

Diversos países han criticado a China por no ser más contundente en sus declaraciones y condenar enérgicamente a Rusia, y en este caso específico, al presidente Vladimir Putin.

Por otra parte, China critica que las sanciones económicas impuestas contra Rusia están impactando la estabilidad económica global, las cadenas de suministro, y provisión de energéticos como petróleo y gas, los cuales han entrado a una etapa de incertidumbre que deriva en incremento de sus precios, y por ende, inflación. 

Algunos analistas refieren cómo hace aproximadamente 50 años, durante la Guerra Fría, EUA tuvo un acercamiento con China para conformar, dentro de sus limitaciones, un frente común contra la Unión Soviética, por lo que en esta ocasión, hay quienes suponen que actualmente China y Rusia han acordado un nuevo frente de contrapeso contra EUA. Algunos medios internacionales aseguran que Rusia ya ha buscado a China para solicitar su apoyo económico y militar, lo cual China ha negado públicamente.

Mi análisis y prospectiva: En primer lugar, llama la atención que China propone ser mediador del conflicto junto con Francia y Alemania, mas no junto a EUA. Con ello, China pretende posicionarse como una potencia global que lidera quizá el conflicto más riesgoso de los últimos años, por su potencial no sólo militar y nuclear, sino por los efectos colaterales económicos que apenas comienzan a surgir. Esta podría ser la gran oportunidad de China para demostrar su liderazgo hacia una resolución diplomática, o su gran fracaso como potencia que busca la paz, si su intervención provoca un escalamiento mayor que provoque una guerra entre varias naciones. 

Por lo tanto, China será cautelosa, y es de esperarse que solamente intervendrá y propondrá opciones que antes haya acordado en lo privado con Rusia, o que quizá ya se tenían previstas entre ambos. Vale la pena recordar las diversas ocasiones en que ambos líderes, Xi Jinping y Vladimir Putin, han expresado su cercana "amistad sin límites", refrendada en febrero de este año en el marco de la inauguración de las olimpiadas de invierno en Beijing. 

China evitará en la medida de lo posible involucrarse en hacer declaraciones contundentes de apoyo o rechazo a los actos de Rusia, sobre todo si Rusia no sobrepasa ciertos límites, como por ejemplo, el uso de armamento nuclear, ataques químicos, declarar guerra contra la OTAN, o acciones que afecten significativamente y de forma acelerada la economía global, puesto que eso no le conviene a China. Por ende, es de esperar imparcialidad o ambigüedad en el discurso, que no implica neutralidad en las acciones no públicas. 

China, al igual que otras potencias, continuará privilegiando su beneficio geopolítico siempre y cuando el potencial daño económico sea limitado y menor, pues su agenda al interior depende de una economía global que continúe dinamizando sus exportaciones. 

Otros países esperan que la influencia de China con Rusia logre un cese al fuego, mas eso no sucederá mientras Rusia tenga los medios para soportar el combate y las sanciones, y hasta que obtenga algo significativo a cambio en las posibles mesas de negociaciones diplomáticas, que muy seguramente incluirá el límite de la OTAN en sus fronteras.


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