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Systemática

Ciegos o invisibles: ¿en campaña?

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Empezaron las campañas y todavía no es claro cuál es la “oferta” de cada candidato. En los primeros discursos y pronunciamientos suenan los temas de siempre: economía, seguridad, cohesión social y, claro, equidad de género. También un poco medio ambiente y transporte y ya aparecieron las primeras “ofertas” de pasos a desnivel, eso sí con impresionantes ahorros de tiempo.

Todavía no escuchamos – y tal vez no escucharemos – cómo es que los candidatos piensan hacer frente a la astringencia de recursos de los próximos años, el centralismo desde la Federación y el vendaval de damnificados que ha generado el Covid y las crisis económicas sobrepuestas.

Pronto deberíamos escuchar cómo piensan abordar las prioridades del Plan Estratégico Nuevo León en su versión actualizada y, especialmente, sobre las cuatro grandes prioridades: seguridad, transporte y espacio público, empleo bien remunerado y transparencia.

Me referiré al segundo tema: transporte y espacio público.

El transporte público de Nuevo León está en la peor crisis de su historia, la oferta y calidad es más o menos la misma de los años 80 del siglo pasado, los usuarios sufren largos tiempos de espera y viaje y, peligrosamente, cada vez más se ven obligados a viajar en unidades más viejas y en peores condiciones físicas.

Del espacio público solo diré que, desafortunadamente, refleja la misma desigualdad que otros fenómenos de nuestra sociedad: pocos disfrutan mucho –en calidad y cantidad– mientras que otros, prácticamente no tienen nada.

Hay un tercer segmento estrechamente relacionado con el transporte y el espacio público: los ciclistas y las bicicletas. Desafortunadamente, hasta hoy, los ciclistas son invisibles para la mayoría de los conductores y para quienes hacen políticas públicas en nuestra ciudad. O ¿debería decir que quienes hacen política pública –o campañas– son ciegos a esta vertiente de la vida urbana?

Bueno, lo cierto y relevante es que los temas de transporte y espacio público ocupan el segundo lugar en las prioridades del Plan Estratégico Nuevo León y, dado su estado catastrófico, vale la pena ponerle atención.

Aquí algunos datos importantes para el mercado de las políticas públicas y las campañas políticas.

Del Censo 2020 sabemos que en el 42% de las viviendas ocupadas en el estado no hay ni un automóvil y que en 191,000 viviendas hay, cuando menos, una bicicleta que se usa para trabajo todos los días. Eso significa que por ahí de 2.4 millones de personas - 5.5 millones de viajes por día - necesitan mejores espacios públicos, calles seguras para andar en bicicleta y más y mejores servicios de transporte público. ¿Cuál es la oferta política para este segmento de la población?

Más aún, si tomamos como referencia el perfil ciclista de Monterrey (San Pedro y San Nicolás también lo tienen, para sumar 1,500 encuestas) podemos decir que el 67% de los encuestados tienen cuatro años o más pedaleando, el 84% de las personas usan la bicicleta cinco o más días de la semana, 26% utilizan bicicleta + transporte público y el 68% hace recorridos de más de 30 minutos que podrían significar, fácilmente, entre 7.5 y 10 kilómetros.

Por último, de los perfiles ciclistas se sabe que el principal obstáculo para el uso de las bicicletas son las condiciones de inseguridad en la calle y la carencia de infraestructuras especializadas: 78% en Monterrey, 78% en San Pedro y 76% en San Nicolás.

¿Qué “oferta” tienen los candidatos para este segmento de usuarios? La situación actual, la profundidad de nuestra crisis, imponen la necesidad de una agenda política realista y sensible, centrada en las personas y sus necesidades.

Los usuarios del transporte público, los peatones y los ciclistas son sujetos de derecho y los candidatos deben tenerlos presente en sus discursos de campaña, empezar a construir un plan de gobierno –por si se sacan la rifa del tigre– realista y que generé rápidos beneficios para ellos.

No más invisibles, pero tampoco ciegos.

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