Coexistir


Gracias a la desatinada labor de nuestro otrora héroe del Libro Vaquero, el inaguantable… ¡perdón!, el incuestionable, (por que se enoja si lo cuestionan), “Jinete Sin Cabeza”, nos ha obsequiado un deleznable mes de enero donde lamentablemente, gracias a sus pobres resultados en torno a la seguridad y que han dejado en evidencia su creciente y quizás más notable de sus atributos: su falta de talento, compromiso y verdad para dirigir las riendas de nuestro estado, dejando el primer mes del año manchado, como nunca, de sangre en hechos delictivos.

80 difuntos inventariados en el primer mes y para abrir el año, es el número “oficial” y seguramente no muy apegado al auténtico y real, cifra con la que cerramos el primero de los 12 segmentos que tiene el año ante la justificación de “la autoridá” de que estos abultados números de homicidios obedecen a los ajustes de cuentas, guerras y venganzas exclusivamente entre miembros del crimen organizado.

Y como dicen por ahí, “haiga sido como haiga sido”, los buenos, nosotros, los ciudadanos comunes y corrientes y la sociedad por entero, ante la incompetencia en el ejercicio cabal de las leyes en contra de los “malitos”, sean o no organizados, tal parece que tenemos que aceptar resignadamente que estamos obligados a coexistir con el crimen y la inseguridad que reina en Nuevo León desde hace ya tiempo y que en el 2018, también nos obsequió el año más sangriento y violento de los últimos seis en la entidad.

Duro es para el regiomontano, para el neoleonés, con su tesonero arraigo e idiosincrasia particular, tener que reconocer y aceptar que de un tiempo para acá, el incontrolable desorden de la “autoridá” en muchas áreas y no sólo en la de seguridad, ha desacreditado ante los ojos de los mexicanos y de los de afuera, a nuestro pujante y ejemplar estado, degradando progresivamente los estándares de calidad en los servicios públicos a los que la sociedad, cumpliendo cabalmente con sus contribuciones, estaba acostumbrado a recibir.

Y es que la antigua Fuerza Civil, aquella corporación que a pesar del cuestionado creador que le dio su origen, en su tiempo mantuvo a raya a la delincuencia, confrontando valientemente al crimen organizado y desorganizado, para cumplir a cabalidad y con lealtad ante la sociedad la razón de su existir: Proteger y servir.

Pero hoy, aparentemente ante la opinión pública y por la inseguridad que vivimos en nuestras calles, Fuerza Civil se convirtió en una herramienta administrativa para proteger edificios públicos, contener asustando a pacíficos manifestantes y operar de manera inmediata e intimidatoria, los decomisos de las “peligrosísimas” unidades de Uber Vans, que iban a operar esta semana en la ciudad para beneficio de la comunidad.

Sin embargo, en el aparente intento de ordenar, el desorden es tal que nuestros cielos, nuestros arroyos, nuestras calles, nuestra seguridad, nuestro transporte, nuestros servicios públicos, nuestro bienestar y quizás hasta nuestras mentalidades, se encuentran constantemente infectadas o contaminadas ante “las ocurrencias” gubernamentales trasformadas en acciones e iniciativas para inventar más contribuciones en nuestras obligaciones fiscales y aumentos en los servicios básicos como el transporte.

Aunque también es importante reconocer que sin lugar a dudas, el descontrolado crecimiento de la mancha urbana en conjunción con la extraordinaria prepotencia e ineptitud para operar un gobierno que regule, administre y promueva de la mano con el ciudadano el bienestar entre la sociedad, nos ha arrojado el descontento general en contra de  la administración de nuestro “Jinete sin Cabeza”.

Por tanto, cierto es que la sociedad por entero ya no pide queso, sino salir de la ratonera y presiona por todos los medios, se haga efectiva la revocación de mandato para terminar lo más pronto posible con una de las gestiones gubernamentales más oscuras de la historia, que gracias a la arrogancia, la ineptitud, la intolerancia y la falta de verdad y compromiso con la sociedad a la que gobierna, nos ha orillado a coexistir tristemente, con la inseguridad y el crimen en nuestra entidad.

Por hoy es todo, amable lector, medite lo que le platico, disfrute la vida y al máximo a su familia, esperando que el de hoy sea para usted un reparador domingo, nos leemos en cabritomayor.com donde podrá encontrar todas nuestras columnas políticas además de las importantes noticias, artículos y reportajes taurinos, amén de que en “Crack” nos tendrá el próximo viernes en “Por los senderos Taurinos” y aquí mismo el próximo domingo.

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