Comer con ansiedad. ¿Qué hacer?


Todos hemos sentido esos antojos incontrolables que llegan en momentos de estrés, aburrimiento, soledad, depresión o bien por ansiedad. Y aunque comer nos hace sentir mejor e incluso nos distrae, al menos temporalmente, hay que tomar en cuenta que comer por ansiedad en lugar de por hambre nos puede llevar a comer en exceso. Que después puede provocar una ganancia de peso y sentimiento de culpa, todo mientras el problema original persiste, la ansiedad.

Les quiero compartir las siguientes recomendaciones que pudieran ayudar a manejar la ansiedad a la hora de comer:

1.- Cuida tu entorno

Evita comer enfrente de la televisión o computadora, son distracciones que facilitan la alimentación en exceso. Te recomiendo mejor sentarte en la mesa con tu plato ya servido. También es importante quitar tentaciones que estén a la vista, por ejemplo, si hay una bolsa de papitas abierta, vamos a estar comiendo por ansiedad cada vez que pasemos por ahí.

2.- Busca el balance

Si andas muy ansioso en lugar de tener snacks como galletitas o frituras, te recomiendo mejor elegir opciones altas en fibra, proteína y/o nutrientes. De esta manera evitas que tus niveles de azúcar se descontrolen y te provoquen más hambre y más ansiedad.

3.- No te saltes comidas

Entre más tiempo pasemos sin alimentos, más hambre vamos a tener. Si a eso le agregamos un día estresante y un aumento de ansiedad; obtenemos la receta perfecta para comer en exceso. Te recomiendo incluir snacks saludables en tu día, con el objetivo de sentirte satisfecho, controlando las porciones.

4.- Pon atención, plenamente

Comer despacio, respirando profundo antes de empezar a comer, bajando el tenedor entre cada bocado, realmente pensando si estamos comiendo por hambre o por ansiedad… estas son algunas recomendaciones que pudieran ayudarnos a tranquilizarnos y a disfrutar más nuestros alimentos. Se trata de estar presente en el aquí y ahora cuando estamos comiendo.

5.- Aprender a distinguir entre hambre real y hambre emocional

Cuando realmente tenemos hambre, estamos dispuestos a comer casi cualquier tipo de alimento. Cuando es hambre emocional, buscamos comer algo en específico, por ejemplo papas con salsa o chocolate con caramelo. Te recomiendo comer algo rico y saludable, en lugar de una aburrida ensalada, mejor elige tus verduras favoritas con hummus, o bien fruta con yogurt griego.

Lo más importante del hambre emocional es que la comida no es la solución. Siempre antes de empezar a comer pregúntate a ti mismo cómo te sentirás al terminar de comer, si una emoción negativa viene a tu cabeza, detente. Es común que esperemos hasta el último bocado para ver cómo nos sentimos. Siempre elige alimentos que te nutran, que no te hagan perder el balance, elige lo saludable.

Be Healthy. Be You.


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