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Crónicas de un comelón|Comida de hotel

Opinión

¿Vale lo que cuesta comer en hotel?

En los años que llevo en la industria, he tenido la oportunidad de ser parte del equipo de varios hoteles, y sin embargo la comida de los hoteles me sigue pareciendo algo digno de estudiar. 

Primero que nada, por la estandarización. Existe una serie de platillos que parecen manifestarse en prácticamente todos los menús de los hoteles: Club sándwich, ensalada César, salmón, hamburguesa. Claro, la lógica sería que son platillos de fácil venta porque todo el mundo los conoce. 

Unos años atrás, decía en un congreso Sergi Arola (que hoy por hoy ya forma parte del espectro culinario de nuestra ciudad), que la primera vez que se come en un hotel, hay que pedir estos platillos, específicamente dijo del club sándwich y la ensalada César. 

Si estos platillos no nos satisfacían, entonces que ni nos molestáramos con el resto de las opciones. 

Recientemente tuve una experiencia con algunos de estos platillos, el club sándwich. Al final, lo pedí ya para salirme del apuro, y pensando que es un platillo sencillo, fácil. ¡Oh! ¡Decepción! Me llegó un plato seco, con el pollo seco, el resto de los componentes del plato muy apenas hacían acto de presencia. 

Qué lejos lo sentí del club sándwich que el chef Gerardo Rivera diseñó para una cadena hotelera. Hubiera pedido hamburguesa.

¿Por qué no lo hice? Precisamente por el segundo punto que, ahora sí, me molesta de la comida de hotel. El precio. Seiscientos pesos. Me pareció demasiado. 

Yo sé que hay al menos dos hamburguesas en la ciudad que tienen precios altos, pero sé también que una de ellas está elaborada con filete de res, el corte más caro, y que la otra le pone lujosos ingredientes como foie gras y trufas. Aún con eso, ninguna de las dos hamburguesas alcanza el precio de la que estaba en el menú del hotel. 

En el desayuno, la comida estuvo más sabrosa, al menos ahí sí sentí que mi platillo estuvo bastante bueno, aunque no tan bueno para justificar los casi $500 pesos que costó. Me hizo pensar en qué dirían los miembros de una cierta comunidad gastronómica de las redes sociales que se escandaliza con los caros platillos de algunos restaurantes de desayunos en boga. 

Alguna vez le hice el comentario al anteriormente mencionado chef en alguna apertura, que sentía que el precio de su hamburguesa, no valía lo que me había comido y que por cien pesos menos podía comer mejores hamburguesas en varios restaurantes.  

Para mi sorpresa, antes de la apertura del lugar, habían ajustado el precio. Me volví a encontrar con la misma hamburguesa en otro hotel de la cadena, y aunque era básicamente la misma, ésta versión me pareció superior a la otra. Aclaro, no pagué ninguna de las dos, pero la segunda me pareció valer más. 

¿A qué se deben los altos precios de la comida de hotel? Quizás a que nos tienen ahí “cautivos”. Ustedes ¿qué opinan?



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