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Libros que suenan

Como hilo luminoso, el mar

Libros que suenan

Como hilo luminoso, el mar

 

“Porque las voces no son sonido, sino agua. Es por eso que los ecos nunca llegan a su destino completos, sino sólo en fragmentos secos: son olas”. 

Jorge Arzate Salgado es poeta y sociólogo mexicano. Entre 1992 y 2010 publicó tres poemarios que gracias a una antología personal: Como hilo luminoso, el mar, podemos acceder a ellos. 

Como si fuesen piezas de un rompecabezas, sus obras se complementan y nos dan la panorámica de la inmensidad que es posible abarcar con la poesía. 

El mar, es ese protagonista del espectáculo que apantallaba a Víctor Hugo. Es la referencia de la soledad para Hemingway, y la única patria de Espronceda. El mar ese antiguo lenguaje indescifrable para Borges y es la fuente de la palabra para Arzate Salgado. 

Baricco llegó a decir que el mar no tiene caminos ni explicaciones. Pero a través de la poesía, el mar sí encuentra caminos y explicaciones, mediante todas sus formas como la muerte, la luminosidad, la profundidad abismal, la vida misma. 

El primer poemario Canciones para los piratas ausentes (1992) habla del ensueño de altamar, las insignias del cansancio, de islas y esperpentos, las aguas como espejos y todos aquellos elementos de los viajeros en el tiempo, los piratas y su entorno. “¿Cómo no ser capitán de esos corsarios errantes de estrellas?”

En Recuerdos de la casa azul(1996) inicia una historia, una narrativa en la entrada a un laberinto, al mar mismo. En ese vaivén de imágenes se encuentran las voces de Dalia y Carmina. Son ellas las que en la cumbre de los recuerdos flotan en una superficie amorosa y melancólica. Ambas se extravían con el sol, se entregan al amor y dejan de existir. El mar y el minotauro, los sueños y la savia de recuerdos persisten. 

Pradera de masonite (2010) es el contrapeso: “los desiertos son privados, nadie los visita porque no se puede entrar en un cuerpo ocupado”. Arzate Salgado habla del sol que no entra en los cuerpos, del sudor constante. Es un poemario de intuiciones sagradas, de visitantes, del tiempo soluble. La historia de Dalia y Carmina continua, pero también Adán y Eva, vulnerables y fértiles. 

“La música pronuncia el mundo: el sonido configura la tierra hasta hacerla redonda: la música crea vida… Estamos aquí cantando. Solos, muy solos. Vibrando”. Arzate Salgado sostiene ese hilo luminoso, el mar con la poesía más cercana a la vibración de un eco, la tierra, como la piel se estremece. El libro incluye un CD con la versión en voz por el mismo autor de poemas escogidos. 

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