Disciplina Respetuosa


El otro día llegó una mamá a consulta, su motivo fue la disciplina “horrible” que su hijo maneja “siempre”, comenta que ya está “cansada” de las llamadas del colegio, “harta” de las excusas y “mentiras” de su hijo. Entonces decidió traerlo a terapia para que lo “componga”.

Hago referencia al entre comillado de algunas palabras que usó la señora por que fueron textualmente las que me informó como motivo de consulta. Sin embargo en mi experiencia sólo cambian los sinónimos al momento de estar ya rebasados por una situación de este tipo.

Para cualquier padre es muy desgastante verificar que sus métodos de enseñanza o disciplina no están siendo eficientes, al grado que su hijo se está saliendo de control, la angustia paterna y materna viene desde el señalamiento interno y externo. Por un lado la autocrítica “no has sido buen padre” “en qué fallaste” “nunca estás” “ya ves”, y por el otro la tensión o incluso miedo a las mismas recriminaciones que vengan del exterior, de todas aquellas personas que los rodean.

Los buenos padres harán todo lo posible por que esta conducta se modifique, entonces escuchamos términos de psicología positiva, psicología conductista, psicología del amor, modificación de conducta etc,. Pero detrás de todo esto hay un término que es ocasiones se nos olvida y es el respeto. Sí, como lo leen, estamos tan agobiados por la situación de la indisciplina o mal comportamiento de los hijos que incluso los violentamos de muchas maneras que no tomamos en cuenta. Queremos respeto pero no lo ofrecemos.

Ejemplo, estás en tu carro y ves 68 mensajes de WhatsApp del grupo del salón de tu hijo. Como no puedes contestar ya te aceleraste, piensas ‘‘¿qué pasó? ¡apenas van saliendo…!’’ Te estacionas y rápido te enteras de una situación de disciplina donde mencionan a “un niño” no dice nombre… al parecer fue grosero con su maestro y lleva reporte… acto seguido se sube tu hijo y con desconfianza le preguntas ‘‘¿qué pasó?’’ Él te dice que nada y tú te sueltas como tarabilla … es más, hasta abres la mochila para ver si viene el reporte…y nada.

Otro ejemplo, tu hijo tiene celular, alguien te avisó que anda circulando retos por las redes sociales, como tu hijo no te ha dicho nada, te agobias, ya no sabes cómo preguntarle… entonces en un momento de iluminación tomas su celular sin permiso y lo revisas sin encontrar nada, claro que como no eres tan sutil tu hijo lo descubre y arde Troya.

Los dos ejemplos anteriores mencionan como no se le tiene respeto a los hijos. Me pueden decir que hay razones, que no se puede confiar plenamente etcétera, y yo no estoy hablando hoy de confianza, estoy hablando de respeto.

El respeto es uno de los valores que más se está perdiendo en el mundo y  esto sucede porque se nos está olvidando enseñarlo, podemos recitar versos completos sobre el respeto pero no lo estamos trasmitiendo. El respeto es tan celoso que sólo se puede trasmitir modelando.

Recuerda las siguientes 5 acciones:

*Las palabras mágicas: por favor y gracias, abrirán muchas puertas

*Mirar a los ojos al mismo nivel: esto trabaja muy bien con niños pequeños y adolescentes, pues demuestras la importancia que le das al otro. 

*No invadir la propiedad ni el espacio del otro, mejor negócialo y has compromisos previos no cuando estés molesto. 

*Las palabras firmes alcanzan más que las ofensas, cuando una persona empieza a ofender, volvió personal la situación y se puede perder el enfoque.

*El enemigo es la conducta y no a la persona, no lo olviden despersonalicen. Que tu palabra sea firme pero tu mirada amable.


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