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Carrera por el Imperio

Disyuntivas en las empresas para transitar a estándares

Carrera por el Imperio

Disyuntivas en las empresas para transitar a estándares globales ESG

Diversos estudios analizan y publican los beneficios que las empresas capitalizan, por atender, implementar y destacar en sus lineamientos de lo que implica el cada vez más común término ESG. Por sus siglas en inglés, la “E” (environmental) se refiere a todo lo relacionado con las políticas y esfuerzos “ambientales” que las empresas realizan, la “S” corresponde a lo “social” en un alcance holístico, y la “G” concierne a la “gobernanza” de la misma empresa, que implica su sistema de criterios, procesos y cultura organizacional para operar y tomar decisiones. 

Especialistas refieren diversas ventajas que las empresas obtienen de un significativo compromiso con dichos aspectos, entre ellos se menciona reducción de costos, prevención y reducción de riesgos operativos y regulatorios, y mejora de condiciones para facilitar el potencial crecimiento futuro.

Mi análisis y prospectiva: En principio, todas las empresas son influenciadas por estas tres variables: ambiental, social, y gobernanza. Aún más, las que producen bienes y que, por su naturaleza, provocan externalidades o desechos en su proceso productivo. Existe el reto por medir con certeza la preferencia del consumidor, relacionado con su estatus económico y localidad. Es decir, algunos estiman que la sociedad en general, o las nuevas generaciones, prefieren productos y servicios de empresas que aparentan atender y estar más comprometidas con las variables ESG, aun y cuando el costo de dichos productos y servicios sea mayor al ofrecido por otras compañías sin compromiso o percepción favorable. 

Sin embargo, pudiera argumentarse que este sería el caso particular para consumidores con condiciones económicas favorables, ya que, de lo contrario, se esperaría que la decisión racional en condiciones económicas limitadas, sería siempre privilegiar un menor costo y una mayor utilidad. Por lo anterior, los corporativos transnacionales y empresas locales consideran y operan de manera pragmática en el corto plazo, para cumplir con los estándares elementales. He aquí la importancia del factor “gobernanza”, ya que a la par que la comunidad internacional de gobiernos y organismos continúan trabajando en lograr estándares básicos vinculantes de los aspectos ambiental y social, los presidentes y directores de empresas, guiados por su cultura interna y sistema de gobernanza, evalúan las magnitudes de inversión y retornos para cumplir con regulaciones, reducir riesgos operativos, y obtener beneficios. 

Los gobiernos y ONG’s deben considerar que las compañías tomarán decisiones basadas en los principios más básicos de productividad y viabilidad del negocio. En diversas 

circunstancias del ámbito privado, no son los gobiernos los que solucionan directamente el problema, más bien, son los gobiernos los que implementan las regulaciones y los parámetros para que las empresas pongan en práctica las soluciones, mientras continúan creando valor. Siendo así, las empresas deberán ya anticipar escenarios que los gobiernos locales o foráneos impondrán en el corto o mediano plazo. 

Considero al menos dos acciones que los gobiernos crearán o reforzarán. Por una parte, promover mecanismos para que las instituciones que proveen financiamiento para inversión productiva, ofrezcan mejores condiciones a clientes con avances significativos en ESG y prácticas de capitalismo consciente. Otra opción para igualar condiciones a nivel internacional a través de la cadena de suministro, sería requerir a las mismas empresas y comerciantes que se cercioren y exijan a sus proveedores el cumplimiento de lineamientos básicos ESG. 

Las empresas transnacionales con enfoque en procesos productivos, más que de servicios, enfrentan una disyuntiva que altera sus utilidades actuales y de largo plazo: inversión global en todos sus mercados superando los lineamientos básicos, o avances paulatinos suficientes conforme lo defina y exija cada mercado. La decisión dependerá de la “gobernanza”, y de qué tan pronto los estándares mínimos internacionales se vuelvan universales, auditables, homogéneos, y vinculantes. Lo positivo, es que existe ya evidencia que pueden crear valor al producto y a la marca, pero, además, muy seguramente ayudarán a blindar a las empresas en la previsión y manejo de conflictos potenciales con autoridades y organismos.

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