El Círculo


Hace una semana, la directiva legalmente constituida del Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey, encabezada por el profesor Ricardo Torres Martínez, publicó un desplegado dirigido a la opinión pública donde informa su verdad sobre el atropello legal y la penosa situación económica y moral que vive en la actualidad la prestigiada institución que hoy, tristemente, sigue “tomada” ilegalmente por un grupo de personas que se han constituido de manera espuria, tras el montaje de una farsa de Mesa directiva.

En torno a este tema, el siete de octubre del año pasado he publicado en mi columna titulada “Vergüenza”, lo siguiente: “debo de ser preciso en aclarar que con el contenido de mi columna, no trato de utilizar este espacio para sostener una postura a favor o en contra del trascendente proyecto que se iba a votar, sino de la vergüenza que me ha hecho causar, la triste acción que han tomado algunos de los socios que interpretando a su conveniencia los estatutos por los que se rige la institución y haciéndose valer del grito, la protesta y la cerrazón, en un hecho planeado y orquestado probablemente al calor de las copas, han utilizado a los que sí son honestos compañeros mutualistas para llevar a cabo sus oscuros fines, aquellos mismos que permanecen en el fondo de sus particulares intereses, por encima de los de la institución”.

Y tras cuatro meses de los hechos que dieron el motivo en el contenido de esa columna y la atmósfera hostil creada intencionalmente por ese perverso y deshonesto “movimiento” que se ha hecho valer de la ingenuidad, la inocencia y la ignorancia de algunos de los socios honestos y medios de comunicación, tras la evidencia en la publicación del desplegado de Torres Martínez y su directiva, han dejado en claro que más allá de rescatar falsamente al Círculo Mercantil de la supuesta venta de su inmueble, este “movimiento” ha buscado, entre otras cosas, encubrir los probables delitos de un posible fraude y mala administración con el montaje de esta delictiva puesta en escena. Es decir, ha salido a la luz “el fondo de sus particulares intereses”.

Estos deshonrosos hechos y probables delitos constan en los resultados de una auditoría que integra la carpeta de investigación 351/2018-UIMTY-PNV03, presentada por el profesor Torres Martínez ante la Unidad Investigadora número Tres, especializada en delitos patrimoniales no violentos en Monterrey en contra de quien resulte responsable, y que tras la indagatoria inicial por el faltante en las arcas de la institución de $13 millones 254,174.38 pesos que desaparecieron entre enero del 2013 y diciembre del 2016 (es decir, a lo largo de dos gestiones directivas distintas), ya tiene señalados a varios exdirectivos como imputados.

Además, llama poderosamente la atención la sorpresiva alianza de antiguos adversarios entre sí, constituidos en este malsano grupo para fortalecer mediáticamente a este perverso “movimiento” y continuar ocultando “el fondo de sus particulares intereses” al denunciar  aparentemente sin sustento a Torres Martínez por la supuesta venta de uno de los inmuebles mutualistas, y que al parecer en su estrategia para “legitimar” sus ilegales actos ante la opinión pública, ha sido la de continuar arremetiendo mediática, legal y, sobre todo, falsamente en contra del maestro y su directiva, que con base a difamar y a fuerza de repetir sus propias falacias, las quieren convertir en realidad.

Cierto es (por que consta en videos, testimonios y pruebas documentales que obran en poder de la autoridad judicial) que algunos miembros de este malsano grupo se han hecho valer de sus puestos de trabajo como funcionarios públicos, utilizando la infraestructura, el tiempo y el espacio gubernamental en la seguridad que les da la arrogancia, la prepotencia y el tráfico de influencias, que son otras formas de corrupción y que no comulgan en lo más mínimo con el honor y la honradez de gente emanada de la emblemática institución mutualista, para mentir, tratar de desprestigiar y manchar toda una vida al servicio de los demás y una trayectoria social limpia e intachable.

También es cierto que ante la desesperación y voracidad por el poder debe de existir algún desequilibrio en la tatema para tomar por asalto a una honorable institución como lo ha sido el Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey para “autoproclamarse” directivos de ella y continuar utilizándola como “caja chica” o “botín” para atender intereses personales y familiares, y proseguir derruyéndola ante la miopía de aquellos “alegres compadres” que, “aquerenciados” en las reuniones etílicas, se olvidan de la razón de su existir como forjadora de hombres de bien.

Constantemente el profesor Ricardo Torres Martínez, último presidente del Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey que fuera elegido en una auténtica contienda electoral estatutariamente legal y democrática, ha sido difamado por quienes quizás enfermos de poder, por todos los medios han querido desprestigiarlo acusándolo falsamente de obtener beneficios por la  promoción de un proyecto para transformar y renovar a la emblemática institución.

Lamentablemente, a lo largo de su gestión el profesor Torres Martínez ha sido víctima no sólo de calumnias y amenazas, sino de intimidación y agresiones físicas como la ocurrida en agosto pasado, cuando tres delincuentes cubriéndose el rostro cobardemente, como aquellos que hoy lo siguen difamando, irrumpieron en el interior de su hogar para asaltarlo y agredirlo a él y su esposa, amenazándoles que de continuar algo peor les iba a suceder.

Ante estos hechos que en su momento fueron denunciados ante la autoridad –que, dicho sea de paso, no ha resuelto nada–, hoy, su hogar, su familia y su persona, han tenido que ser resguardados por cámaras de vigilancia y agentes de seguridad privada para garantizar la integridad física de su persona y su familia, pues sabiendo que ha lastimado grandemente los intereses personales de algunos, con valor y gran amor a la institución, ha declarado que continuará hasta las últimas consecuencias, porque los valores probablemente sustraídos y señalados en su denuncia sean resarcidos o clarificados, en beneficio de la mutualista. 

“El Profe” ha puesto al servicio del Círculo Mercantil todo su honor y su prestigio en beneficio de la emblemática sociedad mutualista y conociéndole como le conozco, no tengo duda alguna que seguirá trabajando con honor y con verdad para rescatar a la institución de aquellos que la han deshonrado y que hoy triste e ilegalmente, la mantienen secuestrada.

Por hoy es todo, amable lector. Medite lo que  le platico, disfrute la vida y al máximo a su familia. Espero que el de hoy sea para usted un reparador domingo. Nos leemos en www.cabritomayor.com, donde podrá encontrar todas nuestras columnas políticas, además de las importantes noticias, los artículos y los reportajes taurinos, amén de que en “Crack” nos tendrá el próximo viernes en “Por los senderos Taurinos” y aquí mismo dentro de ocho días.

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