OpiniónMonterrey
Más del autor

Movilidad para Monterrey

El Clásico es un carnaval


Vivimos el primer partido más allá de lo futbolístico.

Caravanas sin incidentes, camisetas amarillas y de rayas azules en la estación Universidad del Metro, concierto de luces integrado por celulares en el Volcán y un pintoresco árbitro panameño que olvidó sus tarjetas en el vestidor. Solo faltó el Var, no el bar.

En la cancha Monterrey impuso condiciones apretando a Tigres desde su salida.

Tuca puso cuatro defensas con perfil derecho y eso contribuyó a lento desdoble cada vez que conducían el balón.

El único gol muy avisado, Nico Sánchez advirtió minutos antes. 

Rayados disciplinado en la marca, perdió pelotas pero nunca su buen parado a lo ancho y lo largo.

Difícil explicar el cero de Tigres de local, esta vez ni por accidente ni error.

La revancha está a la distancia de una semana y siguen parejos, no cuenta el gol de visitante pero la leyenda de la gallina alimentará el morbo.

Más allá del partido definitivo y lo que significa la final, este es nuestro carnaval.

Un Clásico a la altura de la mejor afición y nuestra tradición familiar.

Sigue leyendo...
Volver arriba