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Systemática

El costo de la expansión urbana

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Finalmente se terminó el estudio de la expansión urbana de Monterrey, es un gran trabajo del Tecnológico de Monterrey y la fundación FEMSA y se puede ver en https://bit.ly/3n4tStO . Hasta donde sé, es el primer estudio de su tipo en el Área Metropolitana de Monterrey (AMM), y posibilita una estimación de eso que llamamos “desarrollo” (la infraestructura vial) y nos permite calcular los costos de mantenimiento de la misma.

El estudio empieza repasando el crecimiento del AMM, de 1990 al 2019, y nos dice que la población creció 1.8 veces, la superficie urbanizada 2.7 veces y que la densidad poblacional disminuyo un 32% para ubicarse en el orden de los 52 habitantes por hectárea. El estudio confirma lo que ya sabíamos, que la parte central pierde población, pero descubre que el proceso de caída de la densidad es dramático en las periferias: en 1990 tenían 9,457 habs/km2 pero en 2016 apenas llegaban a 1,849 habs/km2, un 80% menos.

Otro análisis, muy importante, tiene que ver con la forma de la ciudad y las distintas funciones que se cumplen en sus espacios. El estudio nos confirma, cuantitativamente, que dejamos de ser una ciudad mono céntrica y somos hoy una ciudad “medio” poli céntrica. Este proceso tiene que ver con la predominancia de empleos en el centro metropolitano, la creación de nuevos empleos en las nuevas centralidades y la dispersión de la vivienda, cada vez más lejos, hasta 40 kilómetros del centro. Dicho de otra forma, somos una ciudad “3d”: dispersa, desconectada y distante.

Respecto de la red vial, resulta que en el AMM tenemos 25,568 kilómetros de calles con un área de 200 millones de metros cuadrados, casi todo pavimentado. Todos los años tendríamos que invertir en mantenimiento de esas calles del orden de los $4,000 mdp, cosa que no hacemos. Si se toman como base estos datos y se asume que el valor del mantenimiento es el 2.5% del valor del activo, entonces el valor de nuestras calles ascendería a la friolera de $160 mil millones de pesos.

Del análisis de las variables previas, resulta un dato bastante “curioso”: a cada habitante le “tocarían” 39 m2 de pavimento (sin incluir banquetas)…, más de lo que muchos de nosotros tenemos como recamara; algo así como tener más estacionamiento que vivienda o más espacio para los autos que área rentable en un centro comercial.

Aquí un tema de primordial importancia para el futuro cercano: tenemos una ciudad “3d” que exige gigantescas inversiones en infraestructura y en un mantenimiento que no hacemos. Una buena parte la inversión inicial la hacen los desarrolladores (las calles de los fraccionamientos), pero no la red vial primaria (puentes y viaductos), pero todo el mantenimiento deben hacerlo los gobiernos locales y ahí es donde debería estar nuestra preocupación ¿podemos invertir cuatro mil millones de pesos, todos los años, para mantener ese activo que llamamos calles? Pues no.

En 2105, los municipios de la zona conurbada más los de la región periférica tuvieron un presupuesto del orden de los $20 mil millones y destinaron a inversión en todos los rubros $4,800 millones (escuelas, drenaje, puentes, edificaciones, etc.) y de eso destinan una pequeña fracción a mantenimiento de las vías, muy lejana de los $ 4 mil millones necesarios.

En síntesis, invertimos en una red vial que no podemos mantener y si a eso sumamos el costo de agua, drenaje y transporte, con toda seguridad llegaremos a la conclusión de que necesitamos repensar nuestra definición de ciudad y “desarrollo”. Tenemos que buscar la forma de transformar esta ciudad en algo más racional, resiliente y amable. Necesitamos una ciudad a prueba de huracanes, sismos, contaminación y pandemias. Aquí nos tocó vivir.

Feliz año. Cuídense y resistan por favor. Nos vemos el año que entra.

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