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San Antonio, Tx. Al menos en la forma tradicional en que conocemos esos análisis, porque desde hace tiempo, muy pocos, tirándole a nadie, atienden las llamadas telefónicas que piden responder encuestas políticas o que aceptemos ofertas milagrosas de bancos, tiempos compartidos, compañías telefónicas y de celulares. Menos aún escuchamos ni vemos las propuestas que llegan por mensajes o textos a correos electrónicos y es impensable que atendamos a los encuestadores o vendedores que nos caen en las casas.

La respuesta a quienes como mis amigos Jaime Farías Arizpe y su tocayo G. Sada me preguntan de dónde sale la información de mis artículos, es desde una plataforma de información que supera por mucho lo que conocemos como BigData, definido éste como datos masivos inteligentes a gran escala, tan grandes y complejos que no pueden ser procesados por sistemas informáticos tradicionales. 

Otro amigo, David Gurrola Haike, me sugirió cuando conoció el alcance de esto, que debería cambiarle el nombre para distanciar del BigData lo que hacemos y fue así como hoy hablamos de GeoMarketing®, que más que una plataforma informática, es una disciplina que permite cruzar un número infinito de variables y fuentes de información para tomar decisiones inteligentes en los ámbitos:

1.- Comercial. 2.- Industrial. 3.- Social/Gobierno. 4.- Seguridad. 5.- Político. 6.- Legislativo. 7.- Cabildeo. 8.- Medios masivos y de otras índoles, que todas en suma se definen como inteligencia, definida ésta como información que provoca decisión. 

Mi socio en esto se llama Ali Bojorges, un mexicano de origen marroquí que es algo así como un algoritmo matemático viviente, que en lenguaje llano es un diseño riguroso y lógico que ha probado ser óptimo para resolver una dificultad. 

Entonces, si me lo permiten, comienzo a platicarles: 

1.- Comercial: El canibalismo que existe en todos los mercados, se acaba cuando el comercializador de productos como refrescos, cervezas, alimentos o lo que sea, conoce las preferencias de consumo de quienes viven a 100 metros o los que el cliente defina, a la redonda del súper o tienda que expende sus productos... y también los de su competencia.

Mediante el uso de la cartografía de todos los pueblos arriba de 1,000 habitantes desde Canadá hasta la Patagonia y cruzando esos datos con los sistemas fiscales, de seguridad social, bancarios, telefonía fija y celular, proveedores de productos y servicios, entre otros, conocemos los hábitos de compra, uso y consumo de la gente, actuales y potenciales. ¿Para qué sirve esto? Para que al tendajo de “Don Andrés” se le surtan sólo aquellos productos en cuanto a marca, cantidad y frecuencia, que la gente compra y va a comprar. Esto permite ahorrar en inventarios, sueldos de personal, equipos y programas de producción. Con estos cruces de información, los bancos pueden saber qué tipo de tarjeta, crédito y cuentas deben ofertar en cada una de sus sucursales. O sea, tiros certeros, no de escopeta.

2.- Industrial: Con una geoestrategia como ésta, la producción industrial dispone de información exacta para abastecer a sus centros de distribución con los productos y cantidades que se van a vender, tomando como base los ritmos de las empresas a los que surten.

3.- Social/Gobierno: El alcalde, el gobernador o el Presidente de un país pueden saber mediante esta estrategia, cómo reaccionan, qué esperan, qué les gusta y no a los habitantes de cualquier barrio, colonia, ciudad o estado, respecto a un programa social, proyecto económico, de obras y servicios o de desarrollo del gobierno. Ninguna encuesta es necesaria para saber con precisión –incluso con nombres y apellidos– la reacción que provoca en la ciudadanía el trabajo del gobierno. ¿Resultado? Optimización de presupuestos.

4.- Seguridad: Antes de andar comprando drones o toda una agencia de autos para convertirlos en patrullas o de gastar millonadas en armamento o en cámaras de TV, mejor aplicar esta geoestadística informativa para saber en cuadrantes tan pequeños como de media manzana, qué tipo de seguridad requiere la población que vive en las 20 viviendas que hay en esos 5,000 metros cuadrados.

5.- Político: En vez de molestar a la gente con llamadas telefónicas para posicionar a un candidato político o desprestigiar a sus contendientes, la GeoMercadotecnia® arroja información puntual respecto a necesidades de las comunidades segmentadas por distritos electorales, barrios, calles e incluso centros habitacionales, y en base a los datos recabados elaborar programas o propuestas de gobierno dirigidas con alta precisión a cada núcleo de gente cuyo perfil se tendrá bien definido. 

Y como el espacio se acabó, dejaré para mañana los puntos 6, 7 y 8 relativos a lo legislativo, cabildeo, medios masivos y otras índoles.

CAJÓN DE SASTRE

“Al final de cuentas, gobiernos y empresas se parecen en que ambos quieren influenciar a sus electores, públicos, clientes y prospectos. Qué bueno que la tecnología venga a suplir prácticas obsoletas, demagógicas y manipulables como las consultas populares y a las invasivas encuestas telefónicas”, dice mi Gaby.

placido.garza@gmail.com


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