El gran reto para las cámaras empresariales es lograr credibilidad y representatividad. Hoy por hoy, no andan muy bien que digamos


A juzgar por las declaraciones del presidente nacional de Coparmex, el empresario y abogado Gustavo A. de Hoyos Walther, la luna de miel entre empresarios y el gobierno “republicano” de Andrés Manuel López Obrador llegó a su fin. Es más -como escribió ayer una colaboradora de este periódico, la sastre Gabriela Kalifa Kaún- huele a divorcio… y necesario.

El tema fue la “burda mentira”, como la calificó el líder patronal la versión de AMLO sobre el desabasto, pero el trasfondo es muchísimo mayor.

El clamor generalizado de socios de cámaras y otros organismos intermedios de la iniciativa privada en todo el país, y en particular en Nuevo León, es que estas entidades cupulares se están quedando muy cortos en dos ejes de acción: credibilidad y representatividad.

Me voy a explicar: 1.- El sentir recolectado por esta columna entre industriales del poniente, del oriente, del norte y del sur afiliados a Caintra, es que dicha cámara no toma en cuenta la opinión de micros y pequeños empresarios, porque la voz cantante la llevan los que representan los intereses de Alfa, Vitro, Cydsa, Deacero, Tubacero y otras empresas de las grandotas.

Por ejemplo, en IRPAC, los industriales del poniente cuya sede está en Santa Catarina, me dicen algunos inconformes que la ley la marcan los de Daltile, Allen, Gonher, Protexa y otros por el estilo de ese tamaño.

Lo mismo sucede con los industriales de esta cámara afiliados en el norte del área metropolitana, donde –me dicen- los únicos chicharrones que truenan son los de los representantes de siderúrgicas como Ternium, Tubacero y otras por el estilo.

Este año, muy pronto, Caintra cambiará de presidente y de momento me voy a reservar el nombre de quien sucederá a Juan Ignacio Garza Herrera, de la etirpe de Xignux, otra grandota, y mientras, les diré que va a ser muy interesante saber si AMLO viene a la asunción del nuevo líder. Por más intentos que hice recurriendo a mis informantes dentro de ese gremio no me pudieron decir si ya lograron el ansiado sí del presidente republicano.

2.- Jorge Emilio Garza prepara maletas para dejar la presidencia de Canaco y las cuentas pendientes que deja es la inefectividad de su gestión para parar en seco el avance del comercio informal, que sólo en estas temporada decembrina le arrebató al comercio establecido casi $250 millones en ventas. El otro problema serio del que se queja la chiquillada de comerciantes es que la seguridad sigue brillando por su ausencia y nada se ha logrado en esa materia por más intentos que Jorge Emilio ha hecho.

3.- Canirac también cambiará de estafeta este año. Se va César Villarreal y no se sabe quién venga. César creyó durante casi todo su periodo que la bronca de los restauranteros eran la falta de transporte y la sobreoferta de establecimientos, pero no señor, el principal problema de este gremio es la rotación de personal, que en el área metropolitana de Monterrey es un monstruoso 145%, que traducido al español significa que en un año, toda la plantilla de gente que trabaja en un restaurant se va y en el mismo período se les vuelve a ir otro 50%. Me dicen que por lo menos un experto en controlar ese tema, cuyas siglas son SÍ Sistemas Integrados de Mercado SA de CV, con sede en San Pedro Garza García,  con gran prestigio a nivel nacional, les ha puesto la solución en bandeja y lejos de atenderlo, lo han ignorado. Entonces, estimado César, todavía está usted a tiempo de dejarles a sus agremiados un buen legado, todo es que se dejen ayudar.

4.- Federico Pozas García también se va este año de la presidencia de Coparmex. Peleó con los dientes el alza en el salario mínimo pero afiliados de los segmentos más pequeños de negocios me dicen que no saben si peleó para que los subieran o qué. Así de difuso está el panorama para quienes pagando cuotas, quieren servicios, información y representatividad.

5.- La Cámara de la Industria de la Construcción de Nuevo León estrenará presidente dentro de muy pronto, porque se nos va José Francisco Gutiérrez, quien no logró que los recursos estatales se tradujeran en más obra. Claro, la bronca es del Bronco, pero no le hace, para eso lo nombraron presidente los constructores del estado. ¿O no? José Francisco se va dejando el deshonroso “récord” del presidente de este gremio con el menor número de inversión en obra y servicios públicos. Así, cualquier cosita que logre su sucesor será bendecido como gran logro por sus representados.

Lo sé, lo sé, el tema da para mucho más, por eso, en próximos artículos me ocuparé de lo que les espera a los que vienen a los organismos cupulares de la IP a nivel nacional.

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