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Buhedera|El pozole

El pozole

¿Cuál es el origen del pozole?

El pozole no puede faltar en estas fiestas patrias que están a la vuelta de la esquina, porque es uno de los platillos típicos más populares del país. Nadie se puede resistir a este rico platillo, no importa si es el rojo tradicional o el verde que a muchos les encanta; todos esperamos con ansias estas fiestas para disfrutarlo.

¿Qué es el pozole?

El pozole, un guiso tradicional de la gastronomía mexicana. No hay nada más que represente la frase “Viva México” que un rico pozolazo rojo; por lo tanto es uno de los guisos favoritos de muchas personas.

El pozole es una sopa tradicional, que se hace a base de granos de maíz nixtamalizado, casi siempre del tipo cacahuazintle; el cual es acompañado con carne, pollo o puerco, verdura y especias, según la región de México.

Este guiso es representativo de los estados de Sonora, Sinaloa, Hidalgo, Nayarit, Guanajuato, Jalisco y Tlaxcala; por su parte, en la región de Guerrero es típico que se consuma el pozole verde.

Su preparación no es tan rápida, muchos consideran que es algo laboriosa, pero todos sabemos que vale la pena cada segundo de espera; aproximadamente tarda una hora en elaborarse.

¿De dónde surge el pozole?

Este platillo, como muchos otros, tiene un antecesor mesoamericano:

De acuerdo con las crónicas y documentos del periodo colonial temprano del Siglo XVI, como el Códice Florentino o el Magliabechiano, la historia del pozole comienza cuando los antiguos nahuas cocinaron un platillo con carne humana acompañada de granos de maíz llamado tlacatlaolli o “maíz de hombre”.

Este platillo es consumido desde antes de la conquista, ya que el emperador Moctezuma disfrutaba de un guiso similar al actual. El pozole era ofrendado al dios Xipe Tótec, señor de la fertilidad y la regeneración del maíz y la guerra.

WIKIPEDIA: El pozole (proviene del náhuatl pozolli, de tlapozonalli, “hervido” o “espumoso”) es una sopa tradicional mexicana hecha a base de granos de maíz nixtamalizados, comúnmente de la variedad cacahuazintle, al que se agregan carnes, verduras y especias muy variadas según la región. En América del Sur existe un plato con el cual guarda parecido, llamado patasca.

El pozole es mencionado en el Códice Florentino de Bernardino de Sahagún (Siglo XVI). Como el maíz era una planta sagrada para los aztecas y otros habitantes de Mesoamérica, el pozole fue hecho para ser consumido en ocasiones especiales. En épocas precolombinas se realizaba a base de la carne de un animal que los aborígenes criaban como fuente cárnica. Erróneamente se piensa que este animal es un perro de nombre xoloitzcuintle. Estos perros típicos de la cocina mexica se denominaban itzcuintlis y, dado el parecido con la palabra xoloitzcuintli, se cree que se consumían estos últimos. Sin embargo, lo que en realidad se consumía era tepezcuintle o pacas comunes.

Antropólogos señalan que en el México prehispánico, tras los sacrificios rituales en los que se ofrecían los corazones de la víctima a las deidades, el resto del cuerpo se cocía con maíz y era repartido entre todos los participantes en una especie de acto de comunión o sólo entre determinados sacerdotes. “Ocurría como en las actuales corridas de toros, donde todo sigue un ritual, pero una vez que muere, el animal es carne”, indica Miguel Botella, director del Laboratorio de Antropología Física de la Universidad de Granada. En la investigación se han recabado recetas de cocina de carne humana que recogieron los frailes españoles durante su labor evangelizadora tras la conquista, que señalan que nunca se tomaba asada y que era habitual añadirla al pozole. Según el testimonio de uno de estos frailes, la carne humana “sabía como la del cerdo”, de ahí que, tras ser prohibido su consumo durante la cristianización de los indígenas, fuera sustituida por el puerco.


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