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Pensando en la gente

Empatía y seguridad en el proceso de vacunación

Pensando en la gente

Empatía y seguridad en el proceso de vacunación

Hemos señalado, insistentemente, que la prioridad en toda acción de gobierno debe ser la gente. En el caso de la aplicación de las vacunas y la apertura de negocios y centros de diversión, el gobierno estatal debe concentrar la atención en la seguridad e integridad de las personas. Lamentablemente, en los últimos días hemos visto que las autoridades no han actuado con la responsabilidad y la estrategia requeridas para un asunto tan delicado como es la salud de los nuevoleoneses. Al respecto, destacamos lo siguiente:  

1.El gobierno del estado, de la mano del Ejecutivo federal, tiene que intensificar la vacunación de los ciudadanos. Al día de hoy, según la Secretaría de Salud: 2 millones 193,504 personas tienen la vacuna completa y 3 millones 306,988 solamente han recibido una dosis; es decir, que sólo el 47% del universo de las personas, de 12 años en adelante, tiene las dosis completas. El resto de los nuevoleoneses, 4 millones 677,442 personas, sigue a la expectativa de la segunda aplicación y constituye un grupo de alto riesgo, susceptible al contagio. Por consiguiente, las autoridades de salud deben acelerar a fondo y completar el alto porcentaje faltante, en el que se deberán de incluir a los menores de 12 años. Además, deben de incrementarse las pruebas anti-Covid, ya que durante febrero de 2020 a junio de 2021, apenas se aplicaron 698,528 pruebas, un promedio de 1,383 por día; casos que resultan irrisorios para una población que ha rebasado los 6 millones de habitantes. 

 2. Las cifras que mencionamos al principio son positivas, pero no son suficientes para acelerar la reapertura económica. Hay que recordar que Israel, que ha sido el ejemplo a seguir en la aplicación oportuna de la vacuna anti-ccvid, con un 70% de personas vacunados, con dos dosis de la vacuna Pfizer, recientemente tuvieron que volver a implementar las medidas sanitarias porque se incrementaron los contagios, debido a, entre otras causas, la variante Delta; esto obligó a que las autoridades israelíes impusieran una tercera vacuna de refuerzo. O sea, si con el 70% de la población vacunada hay un riesgo de que se incremente el contagio, con más razón en Nuevo León, donde apenas el 47%  tiene la dosis completa. Pese a lo anterior, este fin de semana se abrieron de manera descontrolada los centros de diversión nocturnos, principalmente los negocios del Barrio Antiguo, que violaron flagrantemente el Reglamento de Alcoholes, porque en lugar de cerrar a las 02:00 de la mañana lo hicieron a las 04:00; además, a simple vista no contaban con los protocolos y medidas sanitarias, siendo polos de infección. Paralelo a esto, la mayor parte de los negocios: centros comerciales, zapaterías, mueblerías, tiendas departamentales, hoteles, farmacias y centros de atención tienen un aforo permitido de un 70%, la pregunta es ¿quién los va a medir?

3. También resulta positivo que este gobierno entrante esté agilizando el proceso de vacunación, pero debe hacerlo de una manera responsable y pensando siempre en la seguridad y comodidad de las personas, y evitar actos masivos que más que jornadas de vacunación parecen actos de proselitismo. Como el que sucedió en la Explanada de los Héroes, en Monterrey, donde la jornada de vacunación fue de tres días, pero debido al exceso de personas, debió haberse ampliado a más días; esto propició una avalancha de personas que llegó a formar una larga fila de 5 kilómetros, lo que obligó a que más de 6,500 personas tuviesen que tardar más de cuatro horas para recibir la dosis. La situación se complicó más, porque no se establecieron rangos de edad y cualquiera podía asistir a vacunarse, esto desencadenó un gran conglomerado de gente. Lo mismo sucedió en el estadio BBVA Bancomer, en Guadalupe, donde únicamente fue para personas de 40 a 49 años, vacunándose 62,000 personas en promedio, sin embargo, aquí la fila daba vuelta a todo el inmueble, esto a consecuencia de haberse reducido de tres a dos días el proceso de vacunación. En ambos eventos, las personas estuvieron expuestas a la intemperie, de pie y lo más grave, sin mantener la rigurosa sana distancia. 

En conclusión, el gobierno debe además de intensificar el proceso de vacunación, tener más empatía con la gente y ponerse en los zapatos de la ciudadanía y no improvisar acciones masivas para aparentar que las cosas se están haciendo espectacularmente, recordemos que la salud y la seguridad de la gente nunca debe ponerse en riesgo. 

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