OpenA
Libros que suenan

En los márgenes

Libros que suenan

En los márgenes

"Quien escribe no tiene nombre. Es pura sensibilidad que se alimenta de alfabeto y produce alfabeto en un flujo incontenible"

Para Elena Ferrante, lo anterior se conjuga con sus lecturas e interpretaciones de la escritura de Virginia Woolf, Gaspara Stampa, Samuel Beckett, Emily Dickinson o Gertrude Stein. 

En los márgenes es un libro que reúne conferencias magistrales en torno a la reflexión que despierta leer y escribir. 

Sin freno a su propia expresión, Ferrante (1943), reconocida también por su anonimato, puesto que a la fecha poco se sabe de su identidad, se vuelve parte de la ola escritoras vivas que desde los ojos de su generación describen el panorama de las mujeres en la literatura. 

Es contemporánea a Jelinek (1946) y cercana a Gornick (1935), Sontag (1933), Didion (1934), Glantz (1930), Atwood (1939), Munro (1931), Oates (1938) y tantas otras escritoras dispersas a lo largo del mundo editorial que en su época fue tajante y representó en su proceso como escritoras principiantes un tipo de resistencia no solo artístico, sino también político. 

"Leía muchísimo, y todo lo que me gustaba casi nunca había sido escrito por mujeres. Mi sensación era que de las páginas surgía una voz de hombre, una voz que me ocupaba y que yo trataba de imitar por todos los medios", plasma la autora y enfatiza, "escribir no solo era difícil en sí, sino que a ello se añadía el hecho de ser yo mujer y que por eso jamás conseguiría escribir libros como los de los grandes escritores". 

Al inicio, Ferrante expone al verbo "manifestarse" como la acción que se cumple gracias a la mano. Es así como la escritura se vuelve parte de la creación de una imagen, el desliz de la mano sobre el papel, la intención del carboncillo del lápiz se vuelve una herramienta de visibilidad, la tinta un aparato de voces que no corresponden más que a un truco de espejos. 

En los márgenes se convierte en un ensayo que se sale de esa área segura de los géneros literarios. No es una lectura encorsetada para volcarse a la escritura. Es un relato-camino que registra los "perímetros de libertad" posibles para las mujeres que "garabatean" con las palabras. 

Ferrante despliega su clave: "Puedo narrar el <allá afuera> solo si también me narro a mí misma que estoy  <allá afuera> con todo lo demás". 

En esa "jaula sólida" de la escritura, también se abre al compás de la revisión de sus novelas iniciales, la autora se confiesa al describir su forma de abordar los personajes que la marcaron al inicio de su trayecto literario. 

Esta obra logra ser esencial para avocarnos a los procesos de lectura y creación que atraviesan tanto escritoras como escritores. 

×