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Latitud

En Nuevo León: una ley contra los pobres

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En Nuevo León: una ley contra los pobres

Luminarias públicas fundidas, baches en las calles del tamaño de un cráter, camiones de transporte en ruinas, y hasta una avenida al lado de un canalón que se desmorona cada vez más con cada lluvia, hundiendo casas y llevándose carros completos en su marea de lodo. 

Y no, no estoy hablando de Afganistán. Hablo de municipios como San Nicolás de los Garza. Por supuesto que la culpa es de alcaldes como Daniel Carrillo, aficionado a poner en los camellones arbolitos fake, de mentiras, en espacios donde debería haber árboles de verdad. 

Pero gran parte de la culpa la tienen no sólo estos alcaldes que derrochan tus impuestos o los hacen perdedizos. Mucho tiene que ver eso que ayer abordó espléndidamente y con notable precisión periodística El Horizonte: "Repartición fiscal ¡pega a los pobres!" (6/9/2022). La Ley Hacendaria en Nuevo León destina más dinero a los municipios ricos y menos dinero a los municipios pobres, cuando debería ser al revés. 

¿Por qué una ley tan injusta no ha sido corregida jamás y sigue generando daños públicos tan inmensos hasta dejar a varias ciudades en plena bancarrota? 

No exagero. Esta injusticia legal tiene un nombre. Se llama: Ley de Coordinación Hacendaria del estado de Nuevo León. 

Pero antes de explicarte por qué esta ley es tan injusta, te daré un poco de contexto. Los alcaldes reciben recursos públicos para pavimentar calles, recoger basura, mantener luminarias y pagar a los agentes de policía que vigilan tu ciudad. 

También recaudan ingresos a través de dos vías propias: nos cobran un porcentaje de impuesto según el valor de nuestra casa, que se llama predial, y otro porcentaje de impuesto por vender o comprar un bien inmueble, que se llama Impuesto sobre Adquisición de Inmueble (ISAI). 

Como bien lo señala El Horizonte, esta ley se basa en una fórmula que pondera tres variables: 1) La eficacia recaudatoria (50%), 2) la población (25%) y 3) la calidad de vida (25 por ciento). De acuerdo con esta fórmula, cada ayuntamiento recibirá mayores o menores recursos públicos. De ahí que San Pedro obtenga más dinero público que Pesquería. 

¿El motivo? Muy simple: en San Pedro viven más ricos que en Pesquería, por lo que el ayuntamiento sampetrino recibe más ingresos de predial que el ayuntamiento de Pesquería, donde lo que abundan son casitas de Infonavit deshabitadas. 

Entonces: ¿dónde esta la injusticia de esta Ley Hacendaria? En que premia a los municipios principalmente por lo que recaudan y no por el crecimiento de su población, que sería lo correcto. Mientras más gente vive en un municipio, más necesidades tiene de servicios básicos. Mientras más pobres vivan en Juárez, por ejemplo, menos recursos tendrá.

Eso explica que en García se las tengan que ingeniar para hacer rendir algo así como $302 pesos por habitante, en comparación con San Pedro que puede darse el lujo de gastar $8,259 pesos por habitante. 

Y ya sé lo que estarás pensando. ¿Cuánta gente vive en García y cuánta en San Pedro? Pues según el Censo de Población y Vivienda 2020, en García viven más de 397,000 habitantes, y en San Pedro sólo 132,000 habitantes. ¡Has leído bien! Seguro que ahora entiendes por qué la Ley Hacendaria castiga a los municipios más poblados y pobres. Todo se vuelve un círculo vicioso. 

El camino para modificar la fórmula de esta ley es enredado y complejo. 

Pero ahora el turno es tuyo: ¿crees tú que la Ley de Coordinación Hacendaria de Nuevo León castiga en vez de ayudar a los municipios más poblados y más pobres? ¿Crees que esta repartición fiscal es injusta y cruel? Y finalmente: ¿te has puesto a pensar que los arbolitos fake de Daniel Carrillo son una burla para quienes defendemos el medio ambiente y luchamos contra el cambio climático? 

Déjame tus comentarios en eloygarza1969@gmail.com. Y mañana: ¿Qué pasará en 2023 con la elección de gobernador en Coahuila?

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